Berríos jura en escandalosa sesión

LA CONCEJALA DEL MAS ES LA ALCALDESA INTERINA DE SUCRE; PAIS DECLARA NULA SU ELECCIÓN

Berríos jura en escandalosa sesión

El Alcalde elegido en las urnas dijo que seguirá desempeñándose como tal hasta que no sea notificado

Sucre/CORREO DEL SUR

Verónica Berríos, una abogada de 41 años, es la Alcaldesa interina de Sucre. Su juramento se dio en medio de una escandalosa sesión en la que los concejales de Pacto de Integración Social (PAIS) y su aliada de Primero Sucre (PS) no pudieron contener al bloque conformado por los cuatro ediles del Movimiento Al Socialismo (MAS) y sus dos aliados de Primero Sucre (PS) y Nueva Alternativa Ciudadana (NAC), que dispusieron la suspensión de Jaime Barrón y hasta tomaron juramento a la autoridad transitoria en el Salón Azul.
El Alcalde elegido en las urnas anunció que seguirá fungiendo como tal hasta que no sea notificado con una resolución del ente deliberante. La decisión, tomada abruptamente en medio de fuerte resguardo policial, desató violentas protestas hasta entrada la noche y, ahora, hay incertidumbre por el destino inmediato del Gobierno Municipal de Sucre.
Micrófonos y vidrios rotos, amagos de pelea y desmayos fueron el resultado de una acalorada sesión del Concejo, en la que el bloque mayoritario no quiso abrir el debate sobre la acusación formal que pesa contra Barrón, por una supuesta autoría intelectual de las agresiones contra campesinos, ocurridas el 24 de mayo de 2008.
La sesión recién inició a las 10:25, una vez que todos los periodistas que pretendían cubrir la sesión lograron ingresar al edificio municipal ante los reclamos de los concejales de PAIS y la sindicación de los ediles masistas, de que el Ejecutivo había elaborado una lista de periodistas arbitraria. Al final, los seis concejales masistas se impusieron en la decisión de sesionar en el Salón Azul sólo con la presencia de la prensa y un fuerte resguardo policial.
A un inicio, el concejal Juan Villagomez recordó que una vez leída la acusación formal contra Barrón en la última sesión, correspondía asumir su "suspensión automática". El presidente Domingo Martínez corroboró la apreciación y dijo que el artículo 48 de la Ley de Municipalidades (suspensión) quedaba aplicado. No habían pasado ni cuatro minutos desde el inicio de la sesión y Lourdes Millares (PS) empezó la resistencia: tomó su vaso con agua y se lo echó a Martínez y a la concejala secretaria, Arminda Herrera (NAC), reclamándoles que no "atropellen" y respeto para la Constitución Política del Estado.
El vicepresidente Germán Gutiérrez (PAIS) empezó a gritar a Martínez exigiéndole que no "maneje así la sesión", hecho que motivó la reacción de Villagomez (MAS), que salió en defensa de su aliado político; en cuestión de segundos, los concejales de PAIS desordenaron la ubicación de los curules llegando a centímetros de Martínez. Empujones, forcejeos, gritos, amenazas y amagos de pelea inundaron el salón de sesiones en medio de decenas de cámaras y micrófonos a los que los concejales de ambos bandos recurrían constantemente.
A las 10:34, Millares trató de llamar al orden. "Van a tomar la decisión que quieran, pero se tiene que tomar en cuenta el recurso que he leído", dijo en referencia al recurso incidental de inconstitucionalidad que había leído en la última sesión, mediante el cual hacía notar la primacía de la Constitución Política del Estado (CPE) ante el artículo 48 de la Ley de Municipalidades, y sugería consultar al Tribunal Constitucional.
La propuesta no fue bien recibida por los concejales del MAS que al unísono la rechazaron. Los amagos de pelea recrudecieron a la cabeza de las concejalas Norma Rojas y Susy Barrios (PAIS) que, a esas alturas, tenían que lidiar también con la Policía que había llenado el salón de debates. Millares hasta rompió el vidrio del escritorio del Presidente; la sesión ardía y, con ella, las movilizaciones desde la calle: piedras y petardos resonaban en las ventanas del Salón Azul.
Con una directiva tomada, Martínez continuó defendiendo su posición: cumplir el artículo 48 de la Ley de Municipalidades y suspender a Barrón. Los gritos en su contra y otros en su defensa provocaron el caos hasta que Martínez consultó por la suspensión y recibió como respuesta seis manos levantadas (incluida la suya). Eran las 10:40 y Barrón era suspendido mediante el voto del bloque de mayoría. Los cuatro concejales de PAIS gritaron, empujaron y quisieron evitar que lo anunciado se consumara.
Berríos se había resguardado en una oficina contigua para atender una llamada; Santos Romero (MAS) intentaba llegar hasta el concejal Villagomez para apoyarlo, todo era un desorden y, en medio, un joven de polera blanca había llegado a espaldas de Gutiérrez y lo empujaba. Policías de civil rodearon a Martínez para evitar que lo agredieran, mientras el bloque del MAS empezó a cobijarse en el cordón que le hizo la fuerza del orden. Cuando más airadamente reclamaban los de PAIS, Barrios se subió a su curul para intentar llegar hasta el Presidente del Concejo, que se acercaba a la puerta de escape; en ese afán y en medio del tumulto, Martínez cruzó algunas palabras con sus concejales afínes y antes de abandonar el Salón Azul tomó juramento, a la rápida, a la concejal Verónica Berríos.
Antes de las 10:45, Berríos ya era alcaldesa; el bloque de seis concejales tomó la puerta de escape que comunica el Salón Azul con la galería del teatro 3 de Febrero. La Policía evitó que los de PAIS los siguieran y, por eso, éstos denunciaron que el MAS estaba sesionando en otra oficina. En ese momento, pocos se dieron cuenta que Berríos ya había jurado en el salón del pleno.
En la sala de sesiones, los de PAIS no pudieron ocultar su impotencia. Rojas incluso lloró por el "golpe de Estado" que acababa de ocurrir, y Gutiérrez, más sereno, dijo que la decisión de nombrar nueva Alcaldesa no tenía validez al cuestionar la legalidad de los obrados de la sesión. Millares quedó muy cerca del cordón de seguridad y al ser empujada de uno y otro lado fue apretada. Molesta, denunció que un efectivo policial la quiso "estrangular"; instantes después, se desvaneció. Rápidamente la asistieron y la evacuaron del Salón Azul con rumbo al hospital. Por la tarde, se supo que su salud era estable.
Mientras, en la galería del teatro, uno a uno, el bloque de seis concejales del MAS, NAC y PS dijo a este diario que se había votado por la suspensión de Barrón y decidido la elección de Berríos como alcaldesa interina para que el burgomaestre suspendido se defendiera de la acusación en su contra.
Insistieron en detallar que ellos no eran los "golpistas", sino que sólo habían optado por obedecer la ley.
La Policía había montado un operativo de evacuación; por eso, cuando el bloque de mayoría salió a la galería del teatro no tardaron en llegar dos patrullas policiales para facilitar su retirada por una puerta que da a la calle Arenales. Al momento de la evacuación, la Policía los protegió, aunque por poco fueron alcanzados por algunas pedradas de los manifestantes.
Cerca al mediodía, al abandonar la Alcaldía, Barrón insistió en que no dejará su cargo porque oficialmente no conoce de ninguna resolución de suspensión.
En las calles y en la plaza central, donde está ubicada la Alcaldía, los disturbios y la gasificación de los efectivos policiales se prolongó durante el resto de la jornada. sus concejales no se descartan que el MAS tome la administración de la Municipalidad también con la ayuda de la Policía.

¿QUIÉN ES BERRÍOS?
Verónica Berríos Vergara fue electa como segunda concejal por el Movimiento Al Socialismo en las elecciones del pasado 4 de abril. De profesión abogada y laboratorista, actualmente cursa el tercer año de la carrera de Sociología. Tiene 41 años, fue militante del extinto Movimiento Bolivia Libre (MBL) en la década del 90, y llegó a destacar como dirigente sindical hasta formar parte de la Federación Nacional de Trabajadores Municipales. Fue dirigente del Comedor Universitario y asegura que su ideología izquierdista la motivó a ingresar a filas del partido de Evo Morales.

PIDE UNA OPORTUNIDAD
Verónica Berríos está consciente del paso que ha dado y no descarta que continúen las movilizaciones en su contra; sin embargo, enfatizó que la acusación contra Barrón debe explicarla el Ministerio Público y no el Concejo.
"Ante este estancamiento, ante el retroceso que ha vivido la población de Sucre, corresponde trabajar en este lapso de tiempo que, de repente, sea efímero. Tengo una gran responsabilidad y debo buscar la inmediata viabilidad para el desarrollo de Sucre; para mí es importante esta oportunidad para buscar el desarrollo y bienestar de la población", dijo y mostró los argumentos a su favor: la coordinación que podrá entablar con las esferas de Gobierno y la Gobernación.
"Simplemente asumo un interinato y si Jaime Barrón renuncia también estará expedito el camino para que él o PAIS pueda poner otro candidato (para nuevas elecciones). Quiero desmentir que somos los golpistas, eso no es cierto, sólo cumplimos la ley. Son probablemente tres meses, es tan efímero este tiempo, sólo quiero trabajar", concluyó.

LO QUE VIENE
Lo que viene ahora es incierto. En declaraciones a radioemisoras, el bloque del MAS anticipó que considerará enviar una comunicación oficial al alcalde suspendido, Jaime Barrón, y hasta trabajar desde otros distritos de Sucre, si las protestas continúan en la plaza contra el Legislativo y ahora el Ejecutivo Municipal.
Del lado de PAIS, se ha hablado de recursos legales y huelgas de hambre, porque además insisten en que el Concejo no tenía potestad para suspender a Barrón ni se concretó la posesión de Verónica Berríos como interina, según mandan las normas.
La Federación Universitaria Local (FUL) y la Federación de Juntas Vecinales (FEDJUVE), que preside René Rosales, sectores líderes de las movilizaciones, no han asumido, hasta el momento, ninguna determinación.
Anoche, Rosales dijo que no se habían podido reunir. "Estamos esperando que todo se tranquilice para sacar un pronunciamiento", manifestó. Sin embargo, confirmó que su directorio participará de la reunión del Comité Cívico de Chuquisaca programada para hoy, sábado, y que de ahí surgiría una resolución y determinaciones.
Por otra parte, el dirigente universitario Rubén Padilla dijo que se declararon en la clandestinidad porque la Policía anunció que estaba buscando a las cabezas de la FUL. Afirmó que sus viviendas están siendo vigiladas y ellos se encuentran en otras casas.
Finalmente, admitió que la movilización se desbordó y que ellos, no han convocado a ninguna otra protesta, sino más bien a la pacificación.
La preocupación se ha extendido fuera del municipio. Hasta el cardenal Julio Terrazas lamentó la violencia en Sucre y pidió tolerancia desde Santa Cruz.