Viernes, 6 de junio de 2014
 

La rusa Sharapova celebra su victoria ante la canadiense Bouchard.
La rusa Sharapova celebra su victoria ante la canadiense Bouchard.

Sharapova busca ante Halep su segunda corona

Sharapova busca ante Halep su segunda corona

París / EFE

La rusa Maria Sharapova, que encadena tres finales consecutivas de Roland Garros, intentará conquistar mañana, sábado, su segundo título del Grand Slam de París frente a la rumana Simona Halep, que nunca antes había llegado a la final de un “grande”.
La rusa tuvo que remontar ayer un set contra la canadiense Eugenie Bouchard, a quien derrotó por 4-6, 7-5 y 6-2 en 2 horas y 27 minutos, mientras que Halep se impuso por 6-2 y 7-6 (4) en una hora y 30 minutos a la alemana de origen bosnio Andrea Petkovic, que nunca había llegado al penúltimo partido de un Grand Slam.
Sharapova, que atesora un título en cada uno de los cuatro grandes, tiene a su favor la experiencia en la que será su novena final de un Grand Slam, frente a una jugadora cinco años más joven.
La rusa derrotó a la rumana en las tres ocasiones en las que se enfrentaron, la última en la final de la pasada edición Masters 1.000 de Madrid, también en tierra, por 1-6, 6-2 y 6-3.
“Aunque sea de otra generación, sigo teniendo hambre”, avisó Sharapova, de 27 años y octava en el ránking de la WTA, sin saber aún que su rival sería Halep, de 22 años y segunda rumana que consigue alcanzar la final de Roland Garros.
Antes lo hizo la que es ahora su representante, Virginia Ruzici, que se proclamó campeona en París en 1978 y fue finalista en 1980.
Para lograr el preciado billete a la final, Sharapova, tuvo que sufrir contra Bouchard, de 20 años, en el primer turno de la pista central Philippe Chatrier.


GRANDES SEMIFINALES
Ernests Gulbis, un letón de 25 años que nunca antes había jugado las semifinales de un Grand Slam, y Andy Murray, un escocés de 27 que busca su primera final en París, desafían hoy el poderío de las dos mejores raquetas del mundo, el español Rafael Nadal y el serbio Novak Djokovic.
Son los dos últimos hombres que pueden impedir que los capos del circuito disputen su séptima final de un grande, el partido que desde que comenzó el torneo todo el mundo aguarda con avidez.
Antes, Nadal y Djokovic deberán afrontar dos duelos de altura contra dos tenistas en forma.
El español, que ha dominado la arcilla de París desde 2005, periodo en el que sólo cosechó una derrota y que busca levantar su novena Copa de los Mosqueteros, afronta el encuentro entre las sombras de su peor temporada en tierra batida.
Unas dudas germinadas en las tres derrotas sufridas en esa superficie en los torneos previos a Roland Garros, algo inédito en su carrera, y que su juego en París no lograron disipar.