PAREMIOLOCOGI@

Perder y perder vs. ganar y ganar

Perder y perder vs. ganar y ganar

Zorro Yáñez Cortes.- El principal accionista de SOBOCE ha planteado a la Gobernación de Chuquisaca cerrar el entuerto de las acciones “recuperadas” de FANCESA concertando un valor de indemnización por sus acciones, previa divulgación –por fin– del recontraultrasupersecreto estudio que habría encargado la Gobernación sobre el valor de la factoría, a cambio que esos recursos sean invertidos en Chuquisaca siguiendo criterios de mercado y la opinión ciudadana, y que no sea el Gobierno Departamental de Chuquisaca que los erogue, sino el Gobierno Nacional, como ha sucedido con todas las otras “nacionalizaciones” producidas.
La propuesta y especialmente las reacciones en nuestro departamento, sostengo, son dignas de estudio no sólo para economistas y abogados entendidos en la materia, sino también para sicólogos y siquiatras, pues la primera impresión es que, sensiblemente, la propuesta dejó en off side al oficialismo y sus adláteres –incluyendo a los encubiertos– que sólo atinaron a lo de siempre: descargar sus odios, frustraciones y resentimientos para con el cementero, su partido, su barba o color de corbata, dejando de lado cuestiones que son de relevancia y que debieran interesarnos como chuquisaqueños, especialmente a la vista de nuestro desempeño según los resultados del Censo 2012 y lo que vendrá en el futuro.
No estoy aún en condiciones de darles una opinión sobre aceptar o negar la propuesta, pero partiendo que todo en la vida debiera ser analizable con bases racionales y hasta de simple sentido común –aunque está probado que no es el más común de los sentidos– les planteo a los involucrados algunas herramientas útiles.
La primera es que más allá de las antipatías o simpatías personales entre unos y otros, los bussines son bussines y fuera útil para ambos explorar un posible acuerdo que, tendría que dejar de lado las usuales tesis de los plurinacionales en varios frentes, consistente en que ambas partes terminen perdiendo o, por lo menos, resulten perjudicadas lo mejorcito posible por simples consideraciones partidarias, ideológicas o similares, que lo único que producen es un balazo en sus propios pies.
Para evitar eso, aconsejo hacerle caso al mismísimo EINSTEIN cuando dijo: No se puede resolver un problema con la misma mentalidad que lo ha generado, por lo que siguiendo algo que aprendí de un paisano que se llama Raúl Aramayo y trabajaba creo que en UNIR, fuera útil empezar a negociar, diferenciando entre debate y diálogo:


Creo que sería la mejor manera de continuar fieles a la lógica del perder y perder y cambiarla por ganar y ganar: esto es que ambas partes queden relativamente satisfechas con una solución dialogada construida (cediendo y ganando), pues tal vez sea mejor un arreglo “bien nomás”, que varios buenos y largos pleitos cruzados entre unos y otros, tratando de evitar que el departamento termine a mediano o largo plazo pagando el presente griego que según algunos ingenuos nos regalaron y que una vez termine la caída libre de algunos jueces siervos del poder político, me temo se producirá nomás y con intereses. Que sea pues la oportunidad para descartar aquello de Woody ALLEN: La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema.