GALARDONADO. El profesor estadounidense-israelí Arieh Warshel (c), brinda con su esposa y sus allegados la obtención del Premio.
GALARDONADO. El profesor estadounidense-israelí Arieh Warshel (c), brinda con su esposa y sus allegados la obtención del Premio.

POR DECISIÓN DE LA ACADEMIA SUECA

Nobel de Química 2013 para tres investigadores

Nobel de Química 2013 para tres investigadores

Desarrollaron sistemas informáticos de gran utilidad científica

Copenhague

La Real Academia de Ciencias Sueca premió ayer con el Nobel de Química a tres investigadores por elaborar sistemas informáticos universales que revolucionaron el estudio de la química y con aplicaciones en múltiples campos, desde la medicina a la mecánica.
El austríaco Martin Karplus, el británico Michael Levitt y el israelí Arieh Warshel desarrollaron modelos multiescala para sistemas químicos complejos, lo que permitió unir dos campos antes enfrentados, la química clásica y la química cuántica, destacó en su fallo la Academia.
Gracias a esos modelos computarizados los científicos pueden hoy en día, por ejemplo, optimizar el funcionamiento de las placas solares y el de los catalizadores en vehículos a motor y elaborar mejores medicamentos.
Hasta la publicación de los trabajos de los tres galardonados, los científicos tenían importantes limitaciones a la hora de simular moléculas o reacciones químicas en sus ordenadores, teniendo que ignorar aspectos centrales, como las interacciones con el ambiente.
El primer paso para resolver el problema lo dio a principios de la década de 1970 el equipo dirigido por Karplus en la Universidad de Harvard, desarrollando programas informáticos que podían simular reacciones químicas con la ayuda de la física cuántica.
A ese equipo entró a formar parte Arieh Warshel, un científico israelí que acababa de concluir su doctorado y que había elaborado en Israel con Michael Levitt un programa informático que permitía modelar todo tipo de moléculas.
Usando ese programa como punto de partida, Karplus y Warshel desarrollaron otro más perfeccionado basado en la física cuántica en 1972.
El programa tenía no obstante una limitación importante: sólo funcionaba con moléculas con simetría especular.
Warshel volvió a trabajar dos años más tarde con Levitt en Israel con el objetivo de elaborar un programa aplicable para las enzimas, proteínas que rigen las reacciones químicas en los organismos vivos. EFE