Domingo, 2 de febrero de 2014
 

FLAGELO. El nuevo presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, prometió combatir la delincuencia y el crimen organizado.
FLAGELO. El nuevo presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, prometió combatir la delincuencia y el crimen organizado.

PESE A SUCESIVAS PROMESAS POLÍTICAS

Combate al narcotráfico queda lejos en Honduras

Combate al narcotráfico queda lejos en Honduras



›› La violencia criminal es otra de las lacras sociales que debe enfrentar el nuevo Gobierno

Caracas/EFE

Hace unas cuatro décadas el narcotráfico comenzaba a asomarse en Honduras con ocasionales pero espeluznantes crímenes que, para algunos analistas, marcaban el inicio de un problema de consecuencias impredecibles, cuyo combate se convirtió en una constante de las promesas oficiales.
En muchos casos, no solamente falta la voluntad política de las autoridades locales, sino que los narcotraficantes estuvieron operando desde los mismos cuerpos de seguridad y órganos de Justicia del Estado hondureño.
Casos recientes, como el del tráfico de más de siete millones de dólares, ocultos en varias maletas, que lograron pasar los supuestos rigurosos controles del Aeropuerto Internacional de Toncontín (Tegucigalpa) con destino a Panamá –un caso que solo trascendió cuando las autoridades panameñas lo descubrieron– se convirtieron en sonados escándalos para el país.
No menos asombroso fue el robo de una avioneta en noviembre de 2010, incautada en 2008 como sospechosa de estar ligada a presuntos actos de narcotráfico, de las instalaciones de la Fuerza Aérea Hondureña en San Pedro Sula, en el norte del país, mientras que paralelamente abundan las denuncias de propiedades privadas en las que aterrizan avionetas cargadas de cocaína.
Durante los gobiernos que presidieron Manuel Zelaya, derrocado el 28 de junio de 2009, y el de Porfirio Lobo, que concluyó el pasado 27 de enero tras un mandato de cuatro años, los hondureños volvieron a escuchar las trilladas promesas de que la corrupción, el narcotráfico y la pobreza, entre otros flagelos, serían combatidos.
Transcurridos ocho años y en Honduras la violencia criminal llegó al grado de que un promedio de 20 personas son asesinadas diariamente, el narcotráfico se hizo sentir con más fuerza y la pobreza, que afecta al 70% de los 8.5 millones de hondureños, no se redujo.

Temor periodístico

En varias regiones del interior del país hay periodistas que ya no transmiten a los medios grandes de las ciudades las noticias sobre narcotráfico, por temor a ser asesinados.