DIÁLOGOS. El jefe de la delegación de paz del Gobierno colombiano, Humberto de la Calle.
GOBIERNO Y GUERRILLA COLOMBIANA
Reabren diálogo con un mensaje más optimista
Reabren diálogo con un mensaje más optimista
El vigésimo ciclo de conversaciones está centrado en el problema del narcotráfico
La Habana/EFE
El Gobierno de Colombia y las FARC reanudaron ayer en Cuba el diálogo de paz en medio de lo que la guerrilla definió como una "coyuntura internacional favorable" marcada por el "mensaje claro de apoyo" a este proceso dado por la CELAC en su reciente Cumbre.
En un comunicado las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) destacan que, con la declaración de América Latina como "zona de paz" aprobada por la CELAC, "se fortalecen los partidarios de las soluciones políticas y pacíficas a los conflictos" y se da "un mensaje de apoyo a la mesa de diálogo que sesiona en La Habana".
En la cumbre celebrada la pasada semana en La Habana, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) aprobó una declaración que, además de proclamar a la región como zona de paz, señala el apoyo del organismo a la negociación para poner fin al conflicto colombiano y se congratula por los avances logrados.
El vigésimo ciclo de la negociación que tiene lugar en La Habana desde noviembre de 2012 se inició y está centrado en el problema de las drogas y el narcotráfico, el tercer tema de la agenda acordada por ambas partes.
A su llegada al Palacio de Convenciones de la capital cubana, la guerrilla confirmó finalmente que el presidente de Uruguay, José Mujica, se reunió la pasada semana con los negociadores de las FARC, aunque sin desvelar detalles sobre el contenido del encuentro.
El grupo insurgente también desmintió que su máximo jefe, Rodrigo Londoño Echeverri (alias "Timochenko" o "Timoleón Jiménez") haya estado en La Habana, en respuesta a unas declaraciones del candidato presidencial colombiano Óscar Iván Zuluaga, del uribista Centro Democrático.
"El comandante Timoleón Jiménez no ha estado ni está en La Habana", aseguró a los medios el negociador guerrillero "Pablo Catatumbo", cuyo verdadero nombre es Jorge Torres Victoria.
Los negociadores de la guerrilla aprovecharon el arranque de ciclo para responder la reciente propuesta del vicepresidente colombiano, Angelino Garzón, para que el Gobierno y las FARC pacten un acuerdo de "mínimos humanitarios" sobre el conflicto.
Las FARC valoraron positivamente ese planteamiento e incluso lo consideraron sensato y patriótico, pero manifestaron que es el Gobierno quien ese opone a esos "mínimos humanitarios".
"Desde el inicio de las conversaciones de paz con el gobierno del presidente (Juan Manuel) Santos, las FARC-EP hemos manifestado de manera pública y reiterada nuestra absoluta disposición para concertar y firmar de manera inmediata un tratado de regularización de la guerra, o un cese bilateral de hostilidades entre las partes", aseguró la insurgencia.
Sin embargo, "la respuesta del Gobierno (...) ha sido de rechazo absoluto", se lamentaron las FARC en una misiva dirigida a Garzón y leída por "Catatumbo".
También puntualizó la guerrilla que, para llegar a un pacto de mínimos humanitarios, el Gobierno colombiano debe proceder al desmontaje del paramilitarismo.
"El catálogo de obligaciones para el gobierno deberá incluir el desmonte de sus bandas criminales afines, tales como las llamadas 'Urabeños', 'Rastrojos' 'Ejercito Anti restitución de Tierras' y otras mafias del narcotráfico, mal denominadas Bacrim, que son apenas las siglas del paramilitarismo criminal que nunca ha dejado de existir ni de contar con el respaldo del Ejército y la Policía", espetaron las FARC.
Discusiones
Las negociaciones siguen en el punto de las drogas y el narcotráfico, el tercer asunto que discuten las partes tras haber alcanzado a lo largo de 2013 dos acuerdos parciales sobre desarrollo agrario y rural y sobre la participación política de las FARC si se alcanza la paz.
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