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EDITORIAL
La libertad de expresión en retroceso
La libertad de expresión en retroceso
Bolivia, felizmente, es uno de los países en los que no es inútil la tenacidad con que a diario se libran batallas en defensa de la libertad de expresión
Hoy, 3 de mayo, se conmemora el Día Mundial de la Libertad de Prensa y de Expresión, jornada dedicada desde 1993, por resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas a iniciativa de los países miembros de la Unesco, a recordar la importancia de proteger los derechos fundamentales de la libertad de expresión y la libertad de prensa.
El propósito principal de este día es promover una reflexión sobre el tema de modo que no sean sólo las personas, empresas e instituciones más directamente involucradas con la causa, como periodistas, medios de comunicación y sus respectivas asociaciones, sino y principalmente la ciudadanía en general la que refuerce sus convicciones sobre el derecho a ser informada y a hacer conocer libremente sus opiniones e inquietudes, sin que por ello sea objeto de presiones o represalias.
Como ya es habitual al llegar esta fecha, los principales organismos dedicados a velar por la libertad de expresión en el mundo han publicado sendos informes sobre los avances y retrocesos que en los diferentes países han ido produciéndose durante los últimos doce meses.
Este año, como ya viene ocurriendo desde hace algún tiempo, todos los informes han coincidido al señalar que en todo el mundo se ha mantenido y acentuado una alarmante tendencia hacia la disminución de la libertad de prensa. Una tendencia negativa de la que prácticamente no hay país que se libre, pues incluso entre los que históricamente se han destacado por su respeto a la labor periodística, durante los últimos meses se han podido ver señales de alarma.
Entre los informes que durante los últimos días se han difundido, uno de los más prestigiosos y conocidos es el de la organización Freedom House, correspondiente al último año. En él se sostiene que la libertad de prensa en todo el mundo ha caído a su nivel más bajo en una década, incluido un deterioro del ambiente para los medios en EEUU.
Al analizar la situación de cada país, la organización llegó a la conclusión de que los países latinoamericanos que desde 2009 registraron un mayor deterioro en cuanto a libertad de prensa fueron, en este orden, Ecuador, Panamá, Bolivia, Honduras y Nicaragua, mientras que la única nación de la región que registró avances fue Colombia.
Otro de los informes que, como todos los años, ha sido reconocido como uno de los principales puntos de referencia es el de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que este año ha puesto especial énfasis en los estándares sobre libertad de expresión e Internet, con lo cual extiende los principios de libertad de expresión del sistema interamericano al mundo digital.
Nuestro país, según los informes conocidos, está lejos de sufrir condiciones tan adversas como otros de la región y del mundo. El que así sea no es fortuito, sino el resultado de la tenacidad y perseverancia con que a diario se libran batallas en los más diversos escenarios en defensa de la libertad de prensa y de expresión. Un esfuerzo cotidiano que, felizmente, tiene como recompensa que la libertad de prensa esté vigente, aunque siempre amenazada.
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