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D�RSENA DE PAPEL
(El) Gobierno (y los) enfermo(s)
(El) Gobierno (y los) enfermo(s)
Oscar D�az Arnau.- A partir de lo ocurrido con el magistrado Cusi y su enfermedad, el Gobierno ha intentado minimizar la ilegalidad en que incurri� su ministro Calvimontes. Despu�s, sin mayor cuidado, el vicepresidente Garc�a Linera no ahorr� en morbo al revelar que el Presidente de YPFB padece c�ncer. �Era necesario? Se trataba, pues, de una �dakariana� carrera intragubernamental por qui�n terminaba el a�o siendo el m�s imprudente.
Incomoda, por verg�enza ajena, constatar que tenemos autoridades francamente torpes. El Vicepresidente pretendi� endurecer su postura respecto al magullado Calvimontes, pero acab� traicionado por su inconsciente: �Lamentamos la declaraci�n (de Calvimontes), pero la preocupaci�n del Ministro es prever que avance el tratamiento (de Cusi)�. Y dijo algo que al cabo de las horas resultar�a en su contra: �el caso de una enfermedad terminal no se tiene que publicitar�.
Entre un �desliz� y otro se continu� mancillando la dignidad de Cusi, en sucesivas declaraciones p�blicas, una m�s bomb�stica que la otra. La pregunta es: �deber�a sorprendernos?, �cu�nto m�s nos falta para entender que el recato no aparece en la lista de atributos de nuestras autoridades? De peor gusto a�n ser�a vincular el mal momento de Villegas con la coincidencia de la vuelta a las portadas de los diarios del mayor caso de corrupci�n en los tiempos del MAS, as� que no ser� yo quien lo haga.
S� cabe mencionar la fortaleza de un ind�gena esperanzado en un cambio necesario y a pesar de haber sido abandonado y encima pisoteado una y otra vez por una clase pol�tica repugnante, sin un �pice de sensibilidad. N�useas les provoca o�r el solo nombre de este masista pacham�mico converso, Gualberto Cusi, las mismas n�useas que a muchos de nosotros nos provocan ellos.
Los adalides de los Derechos Humanos en Bolivia, los mismos que promovieron la inclusi�n social de los pueblos ind�genas en la Asamblea Constituyente hoy, pocos a�os despu�s, se han transformado en los m�ximos irrespetuosos del otro. Con tal soltura han despreciado a ese otro que antes fue su �hermano�, su �compa�ero�; as� nom�s han arrojado a la basura la reivindicaci�n de una sociedad m�s justa tomando en cuenta la medida de la igualdad.
La Ministra de Comunicaci�n anticip� que no volver�a a integrar el gabinete. La misma grandeza corresponder�a para algunos de sus colegas y de sus jefes, que no saben cuidarse ni entre s�. Porque, gritar a los cuatro vientos que el Presidente de YPFB sufre un mal grav�simo, sin ninguna discreci�n� �por favor!
Nada de esto deber�a sorprendernos. D�ctiles en linchamientos sociales de, generalmente, opositores a su forma de pensar; impasibles, duros, inmisericordes frente a alguien que tiene una enfermedad terminal (recordemos c�mo han empujado a la muerte a Jos� Mar�a Bakovic); faltos de un m�nimo de sutileza en el tratamiento de casos muy sensibles, �cabe esperar mesura en esta clase de autoridades?
Constantemente se debate el hombre entre defender lo suyo a como d� lugar y condenar lo evidente, aunque esto represente un costo para el ego propio. Es el dilema del pol�tico: ser uno serio, razonable, o uno que trata a la poblaci�n como si fuera imb�cil.
No, no se confunda como menor el detalle de la violaci�n a la intimidad de las personas. Donde reina el juicio de los gobernantes, nada es m�s valioso que el respeto a la honorabilidad de todos y cada uno de los ciudadanos.
Este gobierno no sabe de juiciosos. Est� enfermo y mientras no se reconozca ni se acepte como con dignidad lo hacen los angustiados en c�rculos de autoayuda, solamente enrumbar� al pa�s hacia el despe�adero moral.
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