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ENERG�A E HIDROCARBUROS
2015, austeridad y prudencia
2015, austeridad y prudencia
Carlos Miranda Pacheco
Los precios internacionales del petr�leo se est�n estabilizando entre 50-60 d�lares/bbl.
Este nivel de precios parece haber logrado el objetivo geopol�tico de frenar la actividad expansionista rusa. Putin fue el primero en admitirlo al pedir dos a�os a su pueblo para salir de la crisis econ�mica financiera que est�n atravesando.
Por otro lado, no obstante que en Estados Unidos prestigiosas instituciones de precios reportan que la actividad de shale oil no ser� rentable con precios menores a 50-60 d�lares/bbl, Arabia Saudita y el resto de los pa�ses de la OPEP mantienen su posici�n de no propiciar ning�n recorte de producci�n para mejorar precios.
La rebaja de los precios del petr�leo todav�a no ha sido incorporada en su totalidad a los precios de los productos refinados en la costa del Golfo. Al 31 de diciembre, la gasolina y el di�sel muestran una rebaja del 20-15%, respectivamente.
Esta r�mora est� guiando la reacci�n de los pa�ses latinoamericanos importadores de petr�leo. En todos ellos los precios de la gasolina y di�sel han sido rebajados solamente entre 10-15% hasta la fecha.
En estos pa�ses parece estarse gestando una pol�tica prudente de no fijar precios al consumidor, incorporando todas las rebajas del precio del crudo.
En esta forma se tratar�a de evitar la creaci�n de nuevos consumos de carburantes por los precios reducidos. Adem�s, los ahorros no transmitidos al consumidor pasar�an a crear fondos o reforzar los existentes para pagar importaciones cuando el petr�leo suba de precio.
En nuestro caso, cuando los precios de los refinados en el Golfo reflejen la totalidad de la rebaja del crudo, sus efectos ser�n muy serios en nuestra econom�a. Las exportaciones de gas a Brasil y Argentina se realizan con precios fijados por f�rmulas que recogen las variaciones en las cotizaciones del fuel y di�sel oil, respectivamente. Estos ajustes se realizan trimestralmente.
Por lo tanto, los efectos se ir�n sintiendo a partir de este mes, pero con toda su intensidad a partir de julio. Asumiendo que el precio internacional del petr�leo (WTI) contin�e entre 50-60 d�lares/bbl, es de esperarse que el pa�s reciba � 3.000 MM de d�lares menos que el 2014 y tengamos un ahorro de � 100 MM d�lares por importaci�n de di�sel.
Lo anterior significar� que la tasa de crecimiento del PIB del 5% no ser� alcanzable el 2015. Prudencia y austeridad deben ser las pol�ticas que rijan el manejo econ�mico del pa�s.
En estos a�os de bonanza se ha desarrollado en nuestros gobernantes una mentalidad y comportamiento de nuevos ricos. No hab�a proyecto ni emprendimiento que estuviera fuera de nuestro alcance.
Ya han pasado los tiempos de ser anfitriones de eventos mundiales absolutamente innecesarios para nuestra presencia internacional. Ya no se puede incurrir en gastos dispendiosos, como el medio mill�n de d�lares utilizado en la inauguraci�n de la planta de R�o Grande.
Es preocupante si los menores ingresos por exportaci�n de gas no permitir�n cubrir los costos de recuperaci�n de las compa��as operadoras en el pa�s. YPFB debe ser cuidadoso y selectivo en la ejecuci�n de proyectos, porque ahora s� el pa�s ha dejado de ser atractivo para la inversi�n privada en hidrocarburos.
YPFB est� sola para realizar labores de exploraci�n que se precisan urgentemente. Los gastos de exploraci�n son inversiones riesgosas que tendr� que cubrir con sus propias utilidades. Ya no debe recurrir a las reservas del BCB para emprender cualquier proyecto; debe financiar sus fondos con la banca comercial.
El anuncio que el 2015 exportaremos menos gas no tiene sentido porque YPFB y todo el aparato estatal se ver�n cortos de fondos sin necesidad de limitar exportaciones. Adem�s, esa pol�tica de reducci�n de exportaciones dif�cilmente puede ser seguida sin incumplir nuestros contratos contra�dos.
Finalmente, este retorno forzado a la realidad econ�mica internacional nos mostrar� claramente si la forma en que fue encarada la ejecuci�n de la planta de fertilizantes ha sido una decisi�n econ�micamente prudente. Ya pas� la �poca en que ten�amos fondos para cubrir cualquier error. Las vacas gordas ya se fueron y las flacas est�n en nuestra puerta.
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