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Otra vez sin querer, queriendo
Otra vez sin querer, queriendo
Winston Estremadoiro.- Quer�a apartarme de la onda liviana, lo juro, pero son las noticias mismas las que estimulan mi veta sard�nica, que no me canso de repetir tiene un lado risue�o y otro trist�n. Una pugna que est� de moda en este periodo preelectoral es la del dedo contra el mont�n.
Me refiero al dedazo del Presidente, que pareciera escoger candidatos con el m�todo con el que de ni�os jug�bamos �tuja� (en colla, �peshca-peshca�): �en el lago Titicaca me dio ganas de hacer caca, no ten�a papelito, me limpie con mi dedito, ta-te-ti-to-tu para que la tengas t��. El dedazo del jefazo entra en conflicto con la nueva ocurrencia del �proceso de cambio� �el �poder popular comunitario�� anunciado por el viceministro de Coordinaci�n con Movimientos Sociales. El poder popular comunitario no es democr�tico (gobierno del pueblo), pero si oclocr�tico (gobierno de la montonera). Como la �dedocracia evocr�tica�, ergo, autocr�tica.
No s� si es por m�viles sospechosos en el �mbito local, o porque la gente desea ejercer su derecho a elegir a quienes mejor conoce, la cosa es que se ha dado un encontr�n entre Su Majestad y las fuerzas pol�ticas locales. Se culpa del �desbande de los aspirantes masistas con siglas prestadas a las alcald�as, al presidente Evo Morales y su entorno, por no respetar las decisiones de las bases�. Unos analistas culpan a �una rosca hegem�nica� de una decena de adl�teres del aut�crata; �acaso no sabemos que hoy se gobierna Bolivia como antes se manejaba un sindicato, una central, una federaci�n de campesinos, hoy a la postre cocaleros? Otros divagan que la vieja militancia del M�S (�no era esa agrupaci�n una juntucha de matreros perros, gatos, mapaches y zorrinos?) ha sido obligada a ceder espacios a grupos corporativos, a invitados; en suma: nuevas alianzas. �Por qu� no meter algo de academicismos en el embrollo y hablar de fisuras debilitantes en la estructura del partido de gobierno?
Para m� la madre del cordero est� en un rasgo de la politiquer�a boliviana, viejo desde que los que despu�s ser�an personajes de nuestra historia, luchaban en el bando realista hasta que la suerte de las armas favorec�a la causa independista: el transfugio por oportunismo, cuando no por inter�s personal.
No lo entiende la escindida oposici�n, pero tal vez se distrae la atenci�n de letrados e ignorantes de temas verdaderamente urgentes. Como la intenci�n presidencial de gastar, o malgastar, 2 o 3 mil millones de d�lares de las Reservas Internacionales Netas (RIN) en proyectos �productivos�. La diferencia entre invertir y dispendiar est� en el concepto de �productivo�. �Para qui�n?
Porque en el pasado reciente se ha dispendiado, o malgastado, en proyectos fara�nicos, producto de la megaloman�a del Inca con pretensi�n de vitalicio, o por lo menos hasta 2030 (despu�s se marchar�a de mesero, �seguir� el Cholango de parrillero, o por lo menos de charanguero?) Recuerden el sat�lite con sobreprecio, que sirve para poco. El mism�simo Presidente habla del telef�rico de La Paz como ejemplo, que a cuatro quintos de los bolivianos no sirve para nada, salvo que fuera cierto de que �pagar�a la deuda interna�. Cuidado que nos engrupan con una central nuclear, que ya tenemos la �casa del pueblo� para seguir embelleciendo la capital del cacicazgo �aimara-cocalero�.
Una de las obligaciones del periodista, analista, columnista, polit�logo (o tod�logo como yo) debe ser orientar sobre proyectos verazmente productivos. Hay centenares. De entrada pienso en la quinua. Mi faz se volvi� tristona leyendo que en los �ltimos diez a�os, Per� ha adelantado a Bolivia en la producci�n (95 mil toneladas (MT) de ellos versus 84 mil MT nuestras), y exportaci�n del grano de oro (25.230 MT peruanas contra poco m�s de 23.461 MT bolivianas). Falta nom�s que con el agua de manantiales de Silala, Chile riegue sembrad�os de quinua en su pretendida condici�n de altipl�nico.
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