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DESDE LA TIERRA
Ministro doblemente aplazado
Ministro doblemente aplazado
Lupe Cajias.- Pasan los d�as, pasan las semanas, pasan los meses, �cambia el a�o! y cuando despertamos el Ministro todav�a sigue ah�, en su despacho, como si sus palabras fuesen un susurro �ntimo, como si sus sentencias fuesen privadas, como si su entendimiento fuese notable.
Desde el inicio de su gesti�n, el Ministro mostr� ignorancia en su �rea de trabajo. Era dif�cil de creer, a�n con tanto estropicio que se da estos d�as, que una persona tarde �dos d�cadas! en obtener su t�tulo profesional, nada menos que de m�dico. Es decir cuando ingres� a la facultad todav�a hab�a polio en Bolivia y cuando egres� hac�a ya tres lustros que esa enfermedad infantil estaba bajo control.
�C�mo puede alguien entender de salud p�blica si pas� �estudiando� el pregrado desde la temprana juventud hasta los maduros cincuentas? Entonces dijeron que ten�a un padrino o una madrina, que lo sugiri� para el cargo y lo defendi� a�n en medio de los conflictos.
Alg�n poder debe ejercer para mantenerse en su silla despu�s de los fracasos para encarar epidemias, los tropezones para ampliar el SUMI iniciado por Javier Torres Goitia hijo, el equ�voco para solucionar la crisis hospitalaria obligando a los m�dicos a ocho horas de trabajo. Tuvo la capacidad de reunir a moros y cristianos en su contra, pero �l sigue ah�.
Sus declaraciones contra un enemigo del Gobierno terminan de desnudarlo. No parece conocer la �tica profesional, principal materia en la carrera de medicina, y no sabe que antes de Cristo, en Grecia, se juraba respetar la privacidad del paciente, tenga o no una enfermedad. No conoce la ciencia pues confunde los t�rminos en un punto alarmante pues no distingue contagioso de transmisible. Ignora las normas generales que rigen a un m�dico y la espec�fica sobre el VIH sida.
La normativa de Acceso a la Informaci�n P�blica proh�be expresamente dar datos que afecten la intimidad de las personas y en casos de salud p�blica s�lo se deben difundir estad�sticas. Desde los a�os ochenta, los periodistas asistimos a seminarios de la OMS (ahora silenciosa) para evitar el mal uso de t�rminos y de conceptos en relaci�n a nuevas enfermedades, m�s a�n si crean falsos temores o aumentan la discriminaci�n.
�Est�n involucrados los responsables del programa de VIH SIDA en esa difusi�n? �Ellos, que gastan miles de d�lares en tantas campa�as de informaci�n? �Llegar� el d�a en que los sacerdotes revelen secretos de confesi�n? Mientras, el Ministro sigue ah�, ratificado, doble desquite.
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