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PAREMIOLOCOGI@
�Refer�ndum para �salvar� a la justicia?
�Refer�ndum para �salvar� a la justicia?
Arturo Y��ez Cortes.- A la vista de la prueba plena del estado calamitoso de su administraci�n de justicia, el presidente Morales se quejar� al pueblo para que: ��defina mediante un refer�ndum una profunda revoluci�n dentro (de) la justicia boliviana�. Inmediatamente, como no pod�a ser de otra manera (centralismo democr�tico, dicen), sus muchach@s aplaudieron a su jefazo y sus m�s speeds empezaron a perge�ar c�mo podr�a efectivizarse, ya que �sostengo de mi parte� es muy complicado que �el pueblo� defina v�a refer�ndum tama�a generalidad y haga aparecer, por acto de magia popular, el urgente salvavidas para la ahogada de injerencia partidaria, retardaci�n, corrupci�n, etc.
Seg�n cualquier diccionario jur�dico elemental, el refer�ndum o referendo se origin� el siglo XVI en Suiza para que el pueblo diera indicaciones a sus representantes sobre c�mo deb�an gobernar; actualmente, consiste en formular preguntas concretas a la poblaci�n para que apruebe o rechace futuras leyes o decisiones administrativas de trascendencia. El siglo pasado (1931) se aprob� por esa v�a la incorporaci�n a nuestra econom�a jur�dica de la autonom�a universitaria y el habeas corpus, y recientemente, el texto de la nueva CPE (aunque en combo, sin la m�nima posibilidad de discrepar sobre alguno de sus 411 art�culos). Entonces, el refer�ndum opera con base a preguntas concretas respecto de similares medidas, por lo que una cuesti�n tan general como salvar la justicia o revolucionarla (se discurse� lo mismo en el caso de la �elecci�n� de magistrados), simplemente resultar�a un canto a la wiphala.
Si lo que �como una ministra indic� se pretende por esa v�a popular es revocar a los magistrad@s, fuera una enorme impostura m�s, puesto que ell@s ya fueron rechazad@s por el mism�simo pueblo en las elecciones judiciales que ninguno de los actuales magistrados gan�, prevaleciendo la verdadera elecci�n antes realizada en la Asamblea Legislativa por la mayor�a oficialista, siendo personalmente posesionados por el Presidente que ahora reniega de lo que han hecho sus posesionados (aunque no cabe endilgarles todas las responsabilidades del estado actual de la administraci�n de justicia). Por ello, pretender usar al pueblo para salvar o arreglar lo que el mismo en las urnas ya rechaz�, es otro acto de hipocres�a gubernamental, salvo que se trate de un globo de ensayo para armar alguna otra estrategia envolvente.
Por m�s que se diga que la voz del pueblo es la voz de Dios, trat�ndose de un refer�ndum se requiere de cuestiones concretas a consultar que deben ser previamente t�cnicamente preparadas, huyendo de la improvisaci�n a la que el r�gimen nos tiene acostumbrado en el tema de la justicia �yendo y viniendo en diferentes institutos; por ejemplo, recu�rdese lo acontecido con la audiencia conclusiva u otros temas.
No cabe consultar lo obvio, es decir cuestiones generales en las que sin necesidad de refer�ndum y los millonarios gastos que acarrear�a una consulta de esa naturaleza la mayor parte de los ciudadanos estar�amos de acuerdo. A prop�sito, qu� tal preguntarle al soberano si desea que la administraci�n de justicia sea independiente del poder pol�tico, seguramente la amplia mayor�a dir�amos �a coro� lo obvio, S�!!!!!!!!!!!!! YA NO MAS!!!!, pero el Gobierno que aunque discursea lo mismo, hace lo contrario �tenemos el gobierno pero no todo el poder, dijeron en un raro arranque de sinceridad�, dudo que estar�a dispuesto a hacerle caso al soberano, pues disfruta usando esa administraci�n para fines non sanctos �(casos Masacre de las Am�ricas, La Calancha, 24 de mayo, Chaparina, etc., etc.) as� como proclama no tratarse de un gobierno limitado por la ley, ya que le mete nom�s. As� que trat�ndose del refer�ndum para salvar a la justicia, al soberano no le queda otra que recurrir a la bien ponderada sabidur�a canina (no conozco el sabio perro que fue su autor para citarlo�) y decirle: a otro perro con ese hueso�
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