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EDITORIAL
Venezuela, sin tabla de salvaci�n
Venezuela, sin tabla de salvaci�n
A punto de concluir la �ltima gira del presidente Nicol�s Maduro, las proyecciones inmediatas de la econom�a venezolana no pueden ser m�s sombr�as
Una serie de noticias provenientes de Venezuela y de los pa�ses que han sido visitados por Nicol�s Maduro durante los �ltimos d�as en una gira emprendida con el expreso prop�sito de conseguir una tabla de salvaci�n para evitar el colapso final de la econom�a de ese pa�s, han vuelto a confirmar que, a pesar de la lentitud con que se produce, la agon�a del �Socialismo del Siglo XXI� aparece como irreversible.
La �ltima esperanza para el r�gimen de Maduro, si en verdad alguien cre�a seriamente en la posibilidad de un milagro de �ltimo momento, fue depositada en la gira iniciada el 4 de enero y que est� a punto de concluir. Y aunque los informes oficiales califican como positivos los resultados obtenidos, no hay ning�n dato para atenuar la impresi�n de que la gira fue un rotundo fracaso. No s�lo porque no consigui� ninguna de las tablas de salvaci�n que sali� a buscar, sino que la sucesi�n de desplantes con que fue recibido en cada uno de los pa�ses que visit� fueron a�n m�s humillantes que las negativas con que fueron respondidos sus pedidos de auxilio.
Antes de embarcarse, un Maduro rebosante de optimismo anunci� que iba a entrevistarse con los presidentes de China y Rusia, primero, y con los principales mandatarios y ejecutivos de los pa�ses miembros de la Organizaci�n de Pa�ses Exportadores de Petr�leo, despu�s. Entre los objetivos de su viaje destacaba la obtenci�n de una buena dosis de alivio financiero y la presentaci�n a sus interlocutores de un plan para revertir la ca�da del precio del petr�leo.
Desde el punto de vista diplom�tico y de la imagen internacional del r�gimen venezolano, el resultado ha sido malo. Adem�s de haber sido recibido por funcionarios de muy segundo nivel, no consigui� nada que se pareciera siquiera a las expectativas que despert� entre sus correligionarios y el pueblo venezolano al iniciar su periplo.
De China, de donde Maduro esperaba retornar con una inyecci�n inmediata de 16.000 millones de d�lares �lo m�nimo necesario para evitar el colapso que se avecina� no consigui� nada m�s que muy vagas promesas de inversiones a mediano y largo plazo, condicionadas adem�s a una serie de requisitos que el gobierno venezolano est� muy lejos de poder cumplir.
De Rusia, ni siquiera eso obtuvo. Y, m�s bien, su paso por ese pa�s fue presentado como una simple �escala t�cnica� de la que es probable que Putin ni se haya enterado.
La siguiente fase del periplo fue Ir�n, donde habr�a conseguido �seg�n fuentes oficiales venezolanas, pues ni siquiera se conoce un pronunciamiento iran� unas palabras del ayatol� Ali Jamenei seg�n las que se compromete a �apoyar una coordinaci�n entre sus pa�ses para revertir la r�pida ca�da de los precios del petr�leo�. En Arabia Saud� y Catar, las siguientes escalas de su viaje, el resultado fue a�n peor, como era de esperar, pues esos pa�ses son precisamente los que m�s esfuerzos hacen para mantener y acentuar la ca�da de los precios de petr�leo.
Ante tal panorama, las proyecciones inmediatas de la econom�a venezolana no pueden ser m�s sombr�as. Y como no hay alternativa pol�tica a la vista, todo parece indicar que la agon�a del r�gimen seguir�, como hasta ahora, lenta pero segura.
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