Domingo, 18 de enero de 2015
 
�Ay, las empresas p�blicas!

�Ay, las empresas p�blicas!

Juan Jos� Bonifaz B..- En Bolivia, las empresas p�blicas, es decir aquellas que est�n bajo dependencia del gobierno, y son administradas por programas gubernamentales, han sido siempre el problema y no la soluci�n; recientes estudios concluyen que casi todas son deficitarias.
La mayor parte de las veces en econom�a, se habla sobre la eficiencia comparativa de empresas p�blicas y privadas; y, si la empresa p�blica opera de forma ineficiente es que provoca p�rdidas, e inversamente, si obtiene beneficios es signo de gesti�n eficiente. Sin embargo, hay muchos factores que pueden ser tomados como positivos en la empresa p�blica frente a la empresa privada; el flagelo de las empresas p�blicas en nuestro Continente es la corrupci�n de los recursos humanos. El sector p�blico empresarial franc�s y de otros pa�ses europeos, han ofrecido tradicionalmente destacados ejemplos de empresas p�blicas, que han alcanzado un �xito econ�mico evidente en t�rminos tanto de posici�n de mercados como de beneficios anuales.
No es lo mismo en nuestro medio, donde las experiencias han sido siempre negativas, casos como M�xico, Brasil, Argentina, Venezuela para citar los grandes -y cuando no- Bolivia entre los coleros. El esc�ndalo pol�tico que se desata en estos d�as, sobre la privatizaci�n y la capitalizaci�n de modo general, no considera casos de empresas que era preferible regalar a seguir cargando al presupuesto nacional. Esta intempestiva envestida, m�s parece tratarse de otra cortina de humo para cubrir las nuevas denuncias contra ejecutivos de YPFB, empresa que parece fuera de todo sistema de control.
A este respecto el Ing. Hugo del Granado* anota lo siguiente: �YPFB, adem�s de sus funciones empresariales y de operador de toda la cadena; cumple al mismo tiempo responsabilidades de comercializador, de administrador de contratos y como sujeto de pago de tributos y fiscalizador de las actividades del upstream, (incluyendo las de certificador de la producci�n para efectos impositivos). Este �conflicto� entre sus funciones empresariales y aquellas de administrador de contratos, regulador y fiscalizador, introducen no solo problemas de rendici�n de cuentas y de riesgo tributario, sino tambi�n lleva a situaciones excepcionales donde esta empresa se constituye a la vez en administrador y operador del contrato y; en entidad contratante y contratista. La visi�n estatista le otorga incluso funciones de pol�tica (como la de fijar precios) que corresponden m�s bien al poder central del gobierno�� �As� se crean condiciones propicias para la corrupci�n, en la fuente principal de sustento del pa�s?.
Otro ejemplo pat�tico de empresa publica que opera como privada est� en casa. Tres propietarios estatales que no se entienden, administran FANCESA. En lugar de esforzarse por coordinar los factores necesarios para la competitividad de la f�brica -especialmente la soluci�n de la comunicaci�n expedita con sus mercados, discuten el cambio de localizaci�n de la factor�a -una paradoja- en lugar de pensar en mejorar el transporte del producto por carreteras o ferrov�as de calidad buscando costos competitivos, la gobernaci�n copropietaria con poder pol�tico, no resuelve el problema y deja las iniciativas a la competencia�
Hay mucho que decir de FANCESA. Solo decimos que debe tomar decisiones innovadoras y urgentes antes de quedar como ejemplo de: �qu� no se debe hacer con una empresa�.


(*) �Los dilemas del sector de hidrocarburos� (Fundaci�n Milenio)