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EL INFORME OPPENHEIMER
Latinoam�rica ante Charlie Hebdo
Latinoam�rica ante Charlie Hebdo
Andr�s Oppenheimer.- La reacci�n oficial de Venezuela, Argentina, Ecuador y otros pa�ses latinoamericanos ante el ataque terrorista perpetrado por radicales isl�micos contra la revista francesa Charlie Hebdo fue d�bil, por no decir vergonzosa: condenaron el derramamiento de sangre, pero sin denunciarlo como un asalto a la libertad de prensa.
Horas despu�s del ataque del 7 de enero contra la revista de s�tira francesa, que dej� un saldo de 12 muertos, el presidente venezolano, Nicol�s Maduro, emiti� un comunicado en el cual expres� que "condena en�rgicamente el ataque terrorista".
Del mismo modo, la presidenta argentina, Cristina Fern�ndez de Kirchner, el presidente boliviano Evo Morales y el presidente ecuatoriano Rafael Correa emitieron declaraciones similares condenando los asesinatos, pero sin mencionar que el ataque ten�a como prop�sito silenciar una voz cr�tica e intimidar a los medios de comunicaci�n occidentales para que se autocensuren ante el tema del Islam.
"Fue una respuesta tibia", me dijo el ex canciller argentino Dante Caputo en una entrevista telef�nica, refiri�ndose a la reacci�n del Gobierno argentino. El gobierno de Fern�ndez de Kirchner emiti� un "comunicado est�ndar de la canciller�a, como los que se usan para todos estos casos".
"Pero este no fue un acto terrorista cualquiera: fue un intento de intimidar al mundo occidental, a nuestra cultura de libertades", sigui� diciendo Caputo.
No es coincidencia que varios presidentes latinoamericanos hayan evitado mencionar la amenaza del fundamentalismo isl�mico a las libertades individuales, dicen los cr�ticos. La mayor�a de estos presidentes no s�lo son aliados cercanos de reg�menes fundamentalistas isl�micos, sino que tambi�n est�n librando una guerra personal contra la libertad de prensa en sus propios pa�ses.
Como bien lo se�al� el analista Carlos Malamud del Real Instituto Elcano de Espa�a en el sitio web Infolatam.com, los gobiernos de Argentina, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela no s�lo han creado conglomerados de medios de comunicaci�n progubernamentales comprando directa o indirectamente empresas period�sticas, sino que tambi�n est�n regulando a los medios para controlar las voces independientes.
En comparaci�n, la mayor�a de los l�deres europeos �y en menor medida el presidente Barack Obama, cuya primera declaraci�n tras el ataque de Par�s denunci� solo oblicuamente el atentado como un asalto a "los valores universales"� describieron la acci�n terrorista como un ataque directo contra la libertad de prensa, y exhortaron al mundo a repudiarlo como tal.
La canciller alemana Angela Merkel dijo que "este acto repulsivo es no s�lo un ataque contra la vida de los ciudadanos franceses y a la seguridad nacional de Francia. Tambi�n es un ataque contra la libertad de expresi�n y de prensa �un componente clave de nuestra cultura democr�tica libre� que no puede ser justificado".
Por supuesto, hubo algunas excepciones notables en Am�rica Latina, como Brasil, Colombia, Per� y Chile, quienes hicieron hincapi� en la necesidad de defender la libertad de expresi�n.
Sin embargo, la d�bil respuesta de Argentina fue especialmente preocupante, ya que el pa�s sufri� sangrientos ataques del terrorismo isl�mico en la d�cada de 1990 contra el centro comunitario jud�o AMIA y la Embajada de Israel. Por ese motivo, Argentina deber�a estar a la vanguardia de la lucha internacional contra el terrorismo isl�mico.
Adem�s de emitir una declaraci�n d�bil, ning�n funcionario argentino figur� entre los m�s de 40 l�deres mundiales que participaron en la masiva marcha antiterrorista del domingo pasado en Par�s. Aunque Obama no particip� tampoco, los expertos en seguridad coinciden en que el Presidente de Estados Unidos deb�a hacer frente a muchos m�s problemas de seguridad que los funcionarios argentinos.
El controversial ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, H�ctor Timerman, que el mi�rcoles fue denunciado por un fiscal argentino (muerto para la publicaci�n de esta columna) junto con la presidenta Fern�ndez de Kirchner por supuestamente haber tratado de ayudar al r�gimen de Ir�n a encubrir su responsabilidad por los ataques terroristas de Buenos Aires en los a�os noventa, dijo que particip� en la manifestaci�n de Par�s con su familia "como un ciudadano com�n". Pero ninguna foto de su participaci�n ha sido publicada.
Timerman neg� a la prensa nacional que Fern�ndez de Kirchner le haya prohibido participar en la manifestaci�n como representante del gobierno, lo que solo ayud� a aumentar la especulaci�n en los medios argentinos de que el gobierno respondi� a medias tintas ante lo acontecido en Par�s.
"Toda la respuesta del gobierno y de los medios progubernamentales ha sido muy preocupante", me dijo Caputo.
Mi opini�n: Estoy de acuerdo. El ataque a Charlie Hebdo merece una respuesta inusualmente en�rgica, porque estaba dirigida a intimidar a Occidente a aceptar las imposiciones del islamismo radical.
Este es el momento de manifestarse con m�s determinaci�n que nunca para defender la libertad de expresi�n, en lugar de esconderse, como lo hicieron Argentina y sus aliados ideol�gicos. �Larga vida a Charlie Hebdo!
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