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BUSCANDO LA VERDAD
Macroeconom�a del populismo
Macroeconom�a del populismo
Gary Antonio Rodr�guez �lvarez .- El Diccionario de la Real Academia Espa�ola (RAE), que de los �opinadores� dice que son personas opinantes que al tener un criterio formado opinan, curiosamente no contiene el t�rmino populismo. Pero, si al adjetivo popular se suma el sufijo �ismo�, el populismo ser�a la actitud de querer congraciarse con el pueblo.
De la macroeconom�a la RAE dice que es el �estudio de los sistemas econ�micos de una naci�n (�) empleando magnitudes globales como la renta nacional, las inversiones, exportaciones e importaciones�. Esta columna se basa en �La Macroeconom�a del Populismo en Am�rica Latina� (1990), de los economistas Rudiger Dornbusch y Sebasti�n Edwards.
El caldo de cultivo para el populismo siempre fue el bajo crecimiento, la desigualdad y las pol�ticas de ajuste, frente a lo que toda oferta de cambio pareci� buena con la fijaci�n de: mejorar el ingreso a cualquier costo, no devaluar por miedo a la inflaci�n y forjar un Estado interventor y empresario. El resultado m�s inmediato: la d�cada perdida de los a�os �80.
El rasgo �neopopulista� en lo econ�mico es nacionalizar empresas y, en lo legal, empoderarse tomando las instituciones, lo que no acabar� bien luego de los �cuatro d�as� del proceso, como muestran los autores.
�Se enamoran de lo macro como si fuera suficiente, y creen que todo va bien por las buenas cifras macro! Durante el auge imponen incrementos salariales por Decreto, inducen el consumo interno con bonos, suben la inversi�n p�blica con m�s deuda y el PIB crece. Es el d�a de j�bilo.
Luego viene la fase de saturaci�n donde no s�lo el PIB crece sino tambi�n �y mucho m�s� la importaci�n por el rezago cambiario, el control estatal de precios, los subsidios y la ineficiencia p�blica. Es el d�a de la meditaci�n.
El descontrol viene luego: bajan las Reservas Internacionales al ech�rseles mano, pero aumenta la inflaci�n, la deuda p�blica, el d�ficit fiscal y la desconfianza en el Gobierno. Es el d�a de la desesperaci�n.
Y, ocurre la crisis con la baja de ingresos por exportaci�n, remesas e inversiones; cae el salario real por el alza de precios; cae el PIB y el empleo; pero el d�lar sube, as� como la inseguridad. Es el d�a del arrepentimiento.
Pa�ses desarrollados, como Argentina, no lo son m�s. Y otros que pod�an llegar a serlo como Venezuela, declinan �como dijo el ide�logo del Socialismo del Siglo XXI, Heinz Dieterich� por la �pol�tica econ�mica inepta� del fallecido Hugo Ch�vez que juraba gobernar 50 a�os, aunque Dios ten�a otros planes para �l�
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