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Bicentenario y Capitalidad
Bicentenario y Capitalidad
Juan Jos� Bonifaz B..- Sucre es la Capital Constitucional de Bolivia, y pese al nuevo estado de autonom�as proclamado en la CPE, por falta de reconocimiento e inter�s, ese car�cter no se aplica de manera alguna; se mantiene un pa�s decapitado y centralista cuyas caracter�sticas son m�s de lo mismo.
En Espa�a, cuyo ejemplo seguimos, los estatutos de autonom�a son leyes org�nicas aprobadas por las Cortes Generales y no constituciones redactadas y aprobadas por las regiones, como es propio de un sistema federal; y la Ley de la Capitalidad y del R�gimen especial de Madrid define los alcances de la capital del Estado auton�mico. De las autonom�as a la instauraci�n del federalismo, no habr�a mayores dificultades que vencer, porque como ya est� vertebrada como federaci�n de territorios aut�nomos unidos en una misma naci�n, el cambio de sistema s�lo ser�a para complementar y perfeccionar las debilidades actuales.
Seg�n Mar�a Eugenia Rodr�guez Palop, titular de Filosof�a del Derecho de la Universidad Carlos III de Madrid, �para que Espa�a fuese un Estado federal aut�ntico tendr�a que disfrutar de un Senado que cumpliera el papel de una verdadera c�mara territorial elegida por parlamentos auton�micos�; adem�s de la necesaria reforma constitucional, ser�a ineludible el pacto fiscal o, cuando menos, una modificaci�n sustancial del r�gimen de financiaci�n de las actuales comunidades aut�nomas, y tendr�a que cambiar el modo en que est� articulada la Administraci�n de Justicia.
La instauraci�n del sistema federal difiere poco del modelo auton�mico espa�ol con el que se vertebra en la actualidad; pero en cualquier caso, la implantaci�n del federalismo podr�a suponer una oportunidad para aclarar el �desorden competencial� que recoge la Constituci�n para luchar mejor contra la crisis, aumentar la transparencia y contribuir a clarificar las responsabilidades de los niveles de gobierno.
Despu�s de largos a�os de experiencia auton�mica, Espa�a tiene grandes y graves problemas. En Bolivia si bien ya existe un marco constitucional para la implementaci�n de un r�gimen plurinacional y auton�mico, el Estado es d�bil y no ha avanzado nada. Entonces, puede ser un buen momento para estudiar la transformaci�n del pa�s a un Estado Federal moderno. Esos estudios podr�an considerar: un reordenamiento geogr�fico del pa�s, un nuevo r�gimen de competencias y pacto fiscal, la nueva estructura del �rgano Judicial, la Ley de la Capitalidad y otros aspectos que en la actualidad se mantienen en una nebulosa.
La Capital en lo territorial es la ciudad m�s importante de un pa�s; una urbe con una zona de expansi�n metropolitana y condiciones de modernidad. En lo pol�tico-institucional, debe contar con una nueva estructura org�nica de gobierno y otra forma de elecci�n o designaci�n de sus autoridades, y en general, todos estos aspectos deber�n definirse en una Ley Especial, en concertaci�n con el Gobierno Central.
El Bicentenario de la Rep�blica no s�lo debe significar una fecha c�vica y festiva, porque no hay mucho de que regocijarse; antes bien, debe ser una fecha tope para terminar con la far�ndula, definir qu� somos como pa�s y hacia d�nde vamos en un proceso de desarrollo claro y sostenido. Hasta ahora, la clase pol�tica �con pocas excepciones� ha mostrado mucha improvisaci�n, irresponsabilidad y espect�culo circense. �Dos siglos no son suficientes para mostrar un grado de seriedad y liderazgo continental?...
Este tiempo de inversi�n de valores ignora los avances de la ciencia, la tecnolog�a y atenta contra la racionalidad y la civilizaci�n. Chuquisaca y sus instituciones han sido el faro de luz de conquista de las libertades individuales en el Continente; ahora tienen la obligaci�n moral de reafirmar su voluntad de trabajo y lucha para la construcci�n de un pa�s educado, fuerte y laborioso, y emprender su marcha haciendo flamear sus s�mbolos de libertad, redenci�n y justicia.
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