S�bado, 31 de enero de 2015
 
Para nuestros hijos�

Para nuestros hijos�

Balbina Tamayo.- No es suficiente� lograr una plaza en el colegio de mi preferencia para mi hijo (a), sabemos que no es nada f�cil (esta gesti�n a trav�s de sorteo para los primeros cursos) lograr un espacio. Es de conocimiento general la excesiva demanda de plazas en las unidades educativas, especialmente del centro de la ciudad, por la simple raz�n que existe crecimiento vegetativo considerable o por la llegada de gente del interior o de nuestras provincias.
No es suficiente� �desear la mejor educaci�n�, el mejor establecimiento educativo.
Definitivamente, la educaci�n es una din�mica tripartita, conformada por el estudiante, el docente y los padres de familia. Cada quien deber� comprometer su rol con responsabilidad, en el proceso ense�anza aprendizaje.
No es suficiente� esperar la libreta de calificaciones a la conclusi�n de la gesti�n escolar, m�s bien ser� necesario que el padre de familia se involucre activamente en el quehacer pedag�gico de su hijo, haciendo el seguimiento y control, manteniendo una comunicaci�n peri�dica con los docentes, asimismo con su hijo; para prevenir antes que lamentar ciertas situaciones de tipo pedag�gico, conductual u otras.
No es suficiente� comprar los mejores �tiles escolares e indumentaria; lo m�s importante es hacer el acompa�amiento integral a ese ser que se trajo a este mundo; es cierto que de un tiempo a esta parte en la sociedad van surgiendo flagelos que da�an y mucho al capital humano que tenemos y son nuestros ni�os y j�venes; por ende como pap�s nos toca cumplir con nuestro rol, ellos nos necesitan siempre, educarlos con cari�o, amor y sobre todo con el ejemplo. Los hijos dicen lo que escuchan y hacen lo que ven.
No es suficiente� �los quiero mucho�, �les doy lo que piden� o �tienen lo que yo no tuve�, creyendo que con todo ello ya cumplieron como padres de familia.
No es suficiente� colmarlos de dinero, regalos o �cosas materiales� que podr�an ser nocivos, influyendo negativamente en su desarrollo integral de ni�o o adolescente.
Nuestros descendientes son seres con sentimientos; aparte de la alimentaci�n, ropa y otras, necesitan sentirse queridos, amados por sus padres; no es dif�cil darles un abrazo, una palabra de aliento, inculcar respeto, disciplina (alguna vez con cierto rigor), etc. en busca de hacer de ellos personas independientes, responsables y maduras, con valores �tico morales, en resumen �gente de bien� para la sociedad que cada vez nos pide a gritos que debemos trabajar en forma conjunta (autoridades, docentes, padres de familia etc.) en contra de los males que azotan a la sociedad, volvi�ndose cada vez m�s devastadores.
Volviendo al tema educativo, se puede asegurar que d�a a d�a existen situaciones que repercuten y recaen positivamente o negativamente en la din�mica pedag�gica del ni�o o joven estudiante. Como padres de familia, contribuyamos dinamizando acertadamente en la educaci�n de nuestros hijos.
�Qui�nes podr�an sustituir a los padres verdaderos? �LA RESPUESTA ES SUYA!