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RA�CES Y ANTENAS
El pacto fiscal enmanillado
El pacto fiscal enmanillado
Gonzalo Chavez A..- Despu�s de mucho tiempo de espera se han iniciado las primeras reuniones del pacto fiscal. Este novedoso instrumento de concertaci�n de pol�ticas publicas est� frente a un dilema: o se convierte en un espacio de debate y acci�n de un modelo de desarrollo local m�s deliberativo y democr�tico o es una reuni�n de militantes y burocracias afines al gobierno que lo �nico que har�n en bendecir y legitimar el modelo extractivista y rentista en vigencia, eso s�, en presencia de algunos invitados de piedra. De hecho, el Vicepresidente ya ha rayado de la cancha en esta direcci�n
"El pacto fiscal es un elemento necesario, pero tiene que coadyuvar, mantener, sostener y mejorar el modelo desarrollo plurinacional exitoso, (la discusi�n) tiene que enmarcarse en el plan de gobierno con una fuerte presencia del Estado redistributivo y tiene que garantizar la agenda 2025, es decir es una agenda productiva�. En otras palabras el dialogo del pacto fiscal est� encarcelado en los lineamientos del modelo econ�mico oficialista y si encima de esto se afirma, desde las cumbre del poder, que no se modificar� la forma de reparto de los recursos, estamos frente a m�s un show pol�tico gubernamental que deber�a llamarse: el pacto rentista del oficialismo.
Una vez m�s se perder� la oportunidad de repensar el pa�s de manera creativa con los actores del desarrollo nacional y local. El pacto fiscal puede ser un espacio multi-actor para proponer una agenda de pol�ticas y acciones p�blicas novedosas que superen el padr�n econ�mico extractivista y el modelo pol�tico populista y rentistas vigente en la actualidad. Gente m�s pragm�tica afirma que el pacto fiscal es una actividad partidaria para ratifica el fin de la historia. No hay nada m�s que pensar y proponer. El nuevo evangelio est� en la agenda 2025. Am�n y pu�o en alto. Pero no pierdo la esperanza y afirmo: S� hay vida detr�s y despu�s del nacional desarrollismo basado en los recursos naturales, se llama desarrollo local tecnol�gico y productivo, que tampoco es nuevo pero tiene como protagonista a la gente y no a las burocracias de turno.
El desarrollo local no es excluyente de una propuesta nacional. M�s bien, la enriquece, la modifica, la acerca a los actores principales, fortalece al Estado, le da dinamismo y sobretodo potencia los motores del desarrollo nacional. Proporciona al gobierno la oportunidad de convertirse en un conductor arm�nico de la orquesta del bienestar general y no en un mero repartidor de recursos. Agranda al Estado local y nacional, pero achica a los pol�ticos populistas.
Visto de esta manera, el desarrollo econ�mico es un proceso de auto descubrimiento por parte de los actores locales de la situaci�n de su territorio. Aqu� est�n las necesidades pero tambi�n las ideas de desarrollo de quien est� cerca de la jugada y no en una fortaleza de la Plaza Murillo. Es una especie de laboratorio de investigaci�n donde todos los d�as se hacen pruebas de ensayo y error para resolver problemas como: la pobreza, la exclusi�n, la productividad y la competitividad. El �xito de esas tentativas depende de las pol�tica p�blica concertadas en un pacto fiscal, y del aprovechamiento productivo del capital social de la localidad.
Los sindicatos, las juntas vecinales, las organizaciones territoriales, los clubes de madres, las organizaciones no gubernamentales, los comit�s c�vicos, las asociaciones de productores, los comerciantes y gremiales construyen las redes sociales a nivel local. Esas agrupaciones sociales tienen una enorme energ�a productiva y pol�tica. A esa energ�a llamamos capital social, una red que agrupa a ciudadanos que comparten normas, valores, conocimientos y acci�n colectiva.
El capital social es el cemento de cualquier pol�tica de desarrollo local y es la base para un pacto fiscal, entendido este como un gran mecanismo de concertaci�n entre actores p�blicos y privados. En el caso boliviano, juntar tan s�lo a alcaldes y gobernadores es un desprop�sito m�s a�n si estas dejar�n el poder en unos meses. Los guardianes del desarrollo local son sobre todo, aunque no exclusivamente, las agrupaciones sociales independientes.
La producci�n de riqueza de un pa�s depende de: el capital f�sico, que incluye las m�quinas, equipos, edificios, tierra; el capital natural, que incluye a los minerales, el gas natural y el capital humano. El capital social es clave para el desarrollo tecnol�gico y econ�mico especialmente local.
La importancia del capital social se hace evidente cuando se verifica que la confianza, la voluntad y las capacidades de cooperar tienen impactos sobre el esp�ritu emprendedor, la productividad de una econom�a y la eficiencia y eficacia de las pol�ticas p�blicas.
El capital social muere cuando es cooptado y manipulado por el gobierno de turno con prebendas, transferencias de rendas y otras d�divas pol�ticas o financieras. Cuando el capital social se subordina a la l�gica poder desarrolla su vocaci�n rentista.
El desaf�o es crear un capital social que favorezca lo productivo, y que no se emplee exclusivamente para defenderse del Estado o para defender intereses corporativos o para beneficiarse de los recursos del Estado. El capital social no debe estar h�per partidizado, como en la actualidad, es decir, organizado en corporaciones que junto a sus gobierno locales s�lo buscan intereses particulares y rentas del Estado.
Espero estar equivocado, pero todo indica que pacto fiscal va camino a crear una sociedad de socorros mutuos, yo te doy votos y vos me das plata. Se vislumbra un pacto rentista enmanillado por la agenda de desarrollo del gobierno.
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