Mi�rcoles, 18 de febrero de 2015
 

EDITORIAL

�Municipio inviable?

�Municipio inviable?



Est� claro que los dirigentes pol�ticos locales de hoy, al igual que una gran mayor�a de los de ayer, no est�n siendo capaces de generar visiones de futuro para Sucre y, m�s bien, explotando demag�gicamente el pasado tratan de responder a sus apetitos personales y sectarios

Desorden generalizado, ausencia total de autoridad, calles en mal estado, obras paralizadas o mal ejecutadas, basura por doquier, caos vehicular, ninguna planificaci�n en el crecimiento urbano y contaminaci�n del aire por combustibles; esa es la realidad que actualmente toca vivir a los habitantes de la ciudad de Sucre, antes apacible y ordenada con una vocaci�n natural por el turismo hist�rico y la vida estudiantil.
As� Sucre se acerca cada vez m�s al modelo tercermundista de urbe, con m�ltiples problemas que hacen cada d�a m�s dif�cil la vida de sus habitantes. Esta situaci�n que se ha agravado durante el �ltimo tiempo �coincide� con la inestabilidad e inviabilidad pol�tica en el gobierno municipal en los �ltimos a�os. Se trata, pues, del resultado directo del campo de batalla pol�tico en el que se ha convertido la administraci�n municipal y de una seguidilla de gestiones ediles ineficientes y con poca o ninguna visi�n de desarrollo.
Estamos llegando al t�rmino de otra gesti�n municipal m�s que deja, en los habitantes de Sucre, el sabor de una nueva frustraci�n colectiva, tanto por la falta de gesti�n y visi�n de sus autoridades como por la desidia �si no negligencia� para encarar los desaf�os y necesidades que plantea la ciudad Capital de Bolivia.
Esta falta de gobierno municipal, en el sentido de imponer una autoridad que planifique y ordene los aspectos p�blicos de la ciudad y la proyecte hacia el futuro, est� provocando problemas de una megal�polis de millones de habitantes en una ciudad que apenas ronda a las 300 mil personas.
La incompetencia de la clase pol�tica local est� alejando a Sucre cada vez m�s de la imagen ideal que se tiene de ella: ciudad limpia y tranquila, apta para la actividad estudiantil y tur�stica y con posibilidades econ�micas para las actuales y futuras generaciones. No se trata de que Sucre sea esa buc�lica urbe como alg�n oligarca del siglo XIX la imagin�, sino que realmente explote sus potencialidades para generar desarrollo local y, en este sentido, la capital est� lejos de convertirse en una urbe industrial o comercial y por ello debe potenciar los rubros del turismo y la formaci�n profesional.
Por ello que se puede afirmar con rotundidad que la crisis institucional de la Alcald�a de Sucre y la inviabilidad de sus administraciones debe concluir, y �sta es una afirmaci�n que la hacemos habiendo constatado que los mismos actores y responsables del actual estado de situaci�n de la Capital han vuelto a ingresar al terreno electoral, dispersos en diferentes siglas pol�ticas y agrupaciones ciudadanas, para hacerse del poder municipal, demostrando, sin ning�n escr�pulo, que no persiguen m�s inter�s que el de satisfacer sus propias y mezquinas expectativas y ambiciones personales o de grupo.
Est� claro que los dirigentes pol�ticos locales de hoy, al igual que una gran mayor�a de los de ayer, no est�n siendo capaces de generar visiones de futuro para Sucre y, m�s bien, explotando demag�gicamente el pasado tratan de responder a sus apetitos personales y sectarios. En este sentido, los pol�ticos locales han seguido la estrategia del avestruz, escondiendo la cabeza en el hueco del pasado y la historia esplendorosa de esta Capital, mientras la regi�n queda relegada a nivel nacional.
Por su historia y por el futuro de su gente, Sucre no debe ser una ciudad cualquiera sino el centro que tenga la capacidad de responder a los desaf�os que plantea un mundo globalizado, as� como el Estado Boliviano.