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RA�CES Y ANTENAS
Los bolivianos invaden los restaurantes
Los bolivianos invaden los restaurantes
Gonzalo Chavez A..- Uno de los fen�menos m�s importantes de la �ltima d�cada en t�rminos econ�micos es la explosi�n del consumo. La gente tiene una mayor capacidad de compra, hecho que ha activado la demanda interna. Con m�s de 20 a�os de retraso en Bolivia, han aparecido los Malls, los s�per e hipermercados, las farmacias de cadena e inclusive tiendas de departamentos. En la econom�a informal, los mercados callejeros han proliferado en todas las ciudades. Este efecto riqueza se origin� en el aumento de las exportaciones, que en el 2014 alcanzaron a 13 mil millones de d�lares.
A esto se ha adicionado el aumento de las rentas de las personas, propiciadas por los bonos del Gobierno, incrementos salariales y en los �ltimos dos a�os, el pago del segundo aguinaldo. En el periodo 2006 � 2013, el gasto en consumo final de los hogares bolivianos creci� en promedio al 4.6%, ligeramente inferior al crecimiento promedio del producto, que en los mismos a�os creci� al 5%. Otro indicador de la burbuja de consumo son las importaciones que crecieron al 6.1% en promedio durante el periodo se�alado. En el 2014, el valor de las compras del exterior sobrepasaron los 12 mil millones de verdes. Por cada d�lar que recibimos, gastamos 0,8 centavos en consumo de importaciones. Tal vez el fen�meno que mejor retrata este periodo de bonanza prestada en el crecimiento de las ventas de los supermercados y los restaurantes. Los datos son contundentes. En el a�o 2005, los supermercados vend�an tan solo 71 millones de d�lares, en el 2013 facturaron 444 millones de washintones. Durante el periodo del gobierno de Morales, en t�rminos acumulados vendieron la friolera de 2,160 millones de verdes. Quiere decir que el crecimiento fue de 525%.
Las cifras de las ventas de los restaurantes son m�s impresionantes. En el 2005 estos recintos vend�an 67 millones de d�lares, ocho a�os despu�s facturan 523 millones. Esto representa un crecimiento de 686%. Los bolivianos hemos invadido los restaurantes y �stos est�n en auge comercial. Es decir que los �ltimos a�os hemos vivido un prester�o del consumo. Hasta aqu� nadie nos puede quitar lo bailado.
La lectura oficialista de estos datos ser�a uno m�s de los �xitos del modelo de desarrollo. Pero tambi�n pueden ser vistos como un claro s�ntoma de enfermedad holandesa, quiere decir que gracias al boom de los precios de las materias primas se ha creado una gran burbuja de consumo. �Pero ahora que los precios de minerales, petr�leo y gas natural est�n cuesta abajo en la rodada, qu� se puede esperar y hacer para mantener el auge? Bueno, el Gobierno ya ha anunciado que va a sostener la demanda interna gastando reservas internacionales si es necesario. Pero para que esta gastadera de dinero no sea a ciegas habr�a que focalizarla en pol�ticas de desarrollo industrial y de servicios. Concentr�monos en el tema de los supermercados y restaurantes y aprovechemos la oportunidad de que en breve habr� elecciones de gobiernos regionales. Pues bien, se puede sustentar la demanda agregada impulsando un cluster gastron�mico y de turismo en Bolivia.
Cabe recordar que en la cadena de la industria gastron�mica interviene desde el productor de alimentos hasta los chefs. Tambi�n no hay que olvidar a las centenas de camioneros que transportan los alimentos a los mercados, supermercados o vendedores. Los cocineros y mozos que hacen llegar los platos a la mesa en los restaurantes. A esta cadena productiva tambi�n est� vinculada la industria de la madera, metal mec�nica y los electrodom�sticos, con productos como las mesas, sillas, cubiertos, todas las doras y cocinas. La industria de la cer�mica y vidrio, con platos, vasos, floreros. La manufactura y confecci�n con manteles y servilletas. Adem�s, todos los servicios de marketing, propaganda y creatividad. La mayor�a de estas industrias tiene un fuerte componente nacional y es una gran generadora de empleo.
Ahora la visi�n deber�a ser colocar a Bolivia en uno de los pilares mundiales del alimento sano y con ra�ces culturales. El objetivo: construir un cl�ster de turismo gastron�mico a base de la comida andina, tomando como referencia la exitosa cadena productiva y de servicios de Per�. La estrategia: imitar, innovar, diferenciarse.
La oportunidad. En la actualidad el dinamismo de supermercados y restaurantes se sustenta en una burbuja de consumo. En una visi�n de largo plazo, el crecimiento del sector gastron�mico debe basarse en una econom�a creativa impulsada por pol�ticas p�blicas originadas en municipios y gobiernos departamentales. Para que los supermercados y restaurantes sigan vendiendo mucho, adem�s de sustentar la demanda, se debe sofisticar los clusters de la gastronom�a y el turismo.
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