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El carnaval de Sucre
El carnaval de Sucre
Gast�n Solares �vila / Premeditadamente he dejado que pase por lo menos una semana desde el carnaval para escribir esta nota, pensando que tendr�a m�s objetividad si me liberaba de los sentimientos de desagrado por todo lo ocurrido durante esta fiesta tradicional, He llegado a la conclusi�n de que no queda otro remedio que vivir del pasado, lo que es absurdo, pero real. En efecto, somos la ex ciudad blanca, la ex ciudad limpia, la ex en todo y, ahora, la ex del carnaval tradicional.
Las �nicas excepciones han sido el carnaval de anta�o y el corso militar, ambas actividades han demostrado capacidad de organizaci�n y le han dado prestigio y nivel a esta fiesta popular. Todo lo dem�s, un desastre y un desenfreno que ha terminado a pu�etes con heridos y un muerto de por medio; es decir, fiesta de salvajes que actuaron bajo el efecto de tragos vendidos sin control. Las calles se convirtieron en cantinas y mingitorios y la ciudad, especialmente en el centro patrimonial, se ha caracterizado por la basura y los malos olores.
Nuestra hist�rica Plaza y la Avenida del Maestro no fueron los �nicos escenarios de peleas, pero s� los principales en los que se pudo observar a j�venes desenfrenados, inclusive en grupos que inclu�an mujeres, en completo estado de ebriedad, algunas con sus beb�s en la espalda. Ins�lito e inaudito.
El gobierno del General Banzer pretendi� disminuir los festejos suprimiendo el martes de carnaval, pero le fue como a la mona porque lo que ocurri� fue que aumentaron a una semana. Las ordenanzas municipales se han convertido en papel mojado, existe legislaci�n, pero nada se cumple y no solamente en estas fiestas, sino en todo. Ejemplos hay varios, como la prohibici�n de propagandas m�viles, actuaciones de todo tipo en la plaza principal, colorinches en fachadas, aseo de calles, etc., etc.
El Presidente Morales critic� que Oruro, la capital del folklore como se la conoce, no tenga un escenario adecuado para su famosa e impresionante entrada y prometi� construir un �diabl�dromo� dotado de comodidades y servicios, lo que no solamente ser� llenar una necesidad, sino que generar� ingresos, ordenar� la ciudad y mejorar� la imagen que tiene esa ciudad ante los ojos de los turistas nacionales y extranjeros.
El �presidente Morales�, aunque lamentablemente s�lo en chiste del conocido programa radial �Confidencias�, sugiri� algo similar para Sucre, un �locodromo�, en el que podr�an llevarse a cabo la entrada de nuestro carnaval y las actividades que cotidianamente se realizan en calles c�ntricas y, sobre todo, en la plaza principal convertida desde hace tiempo en plazoleta de pueblo. No es nada mala la idea.
Ha sido interesante la ocurrencia del programa �Confidencias� porque por lo menos en broma se nos toma en cuenta. La Revista Econom�a Plural, �rgano oficial del Ministerio de Econom�a y Finanzas P�blicas, en su edici�n de Junio del a�o pasado, detalla en el cap�tulo cuarto 24 proyectos de industrializaci�n en Bolivia, ninguno en el departamento de Chuquisaca.
No nos molesta a los sucrenses el mote de �locos�, porque sabemos que para ser loco primero hay que ser inteligente. Sin embargo, preocupa que esa inteligencia no se est� poniendo de manifiesto porque en todo vamos para atr�s. No sabemos conservar nuestra ciudad ni nuestras tradiciones. En toda �poca hubo excesos, pero convertir una fiesta en un campo de batalla, con un ej�rcito de ebrios en todas partes, con heridos y un muerto acuchillado en la Plaza de Armas, no ocurri� nunca.
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