|
OBJETIVOS DEL MILENIO POST 2015
Lo m�s alarmante del alarmismo clim�tico
Lo m�s alarmante del alarmismo clim�tico
Bjorn Lomborg / Es un hecho indiscutible que las emisiones de carbono est�n aumentando, y m�s r�pido de lo que la mayor�a de los cient�ficos predijeron. Pero muchos alarmistas del cambio clim�tico parecen afirmar que todo el cambio clim�tico es peor de lo esperado. Esto ignora que muchos de los datos son, en realidad, alentadores.
Hechos como �ste son importantes debido a que enfocarse unilateralmente en las historias m�s desfavorables es un mal cimiento para establecer pol�ticas acertadas. S�, el hielo del mar �rtico se est� derritiendo m�s r�pido de lo que los modelos esperaban. Pero los modelos tambi�n predijeron que el hielo del mar Ant�rtico disminuir�a, sin embargo, va en aumento. S�, los niveles del mar est�n subiendo, pero el aumento no se est� acelerando, en todo caso, dos recientes trabajos han demostrado una peque�a disminuci�n en la tasa de aumento del nivel del mar.
A menudo se nos dice que estamos viendo m�s y m�s sequ�as, pero un estudio publicado en la revista Nature en realidad muestra una disminuci�n de la superficie del mundo que ha sido afectada por sequ�as desde 1982.
Los huracanes se utilizan del mismo modo. Si analizamos a los EE.UU., donde tenemos las mejores estad�sticas, los costos por los da�os de los huracanes est�n aumentando, pero s�lo porque hay m�s gente, con propiedades m�s costosas, que viven cerca de las costas. Si nos ajustamos a la poblaci�n y a la riqueza, el da�o por huracanes durante el per�odo 1900-2013 se redujo ligeramente.
En la conferencia clim�tica de la ONU en Lima, Per�, en diciembre, se les dijo a los asistentes que sus pa�ses deber�an reducir sus emisiones de carbono para evitar futuros da�os por tormentas, como el tif�n Hagupit que azot� Filipinas durante la conferencia, matando al menos a 21 personas y obligando a m�s de un mill�n a acudir a refugios. Sin embargo, la tendencia de los tifones que tocan tierra alrededor de las Filipinas en realidad ha disminuido desde 1950, seg�n un estudio publicado en 2012 por el Journal of Climate de la Sociedad Americana de Meteorolog�a. Una vez m�s, se nos dice que las cosas est�n peor que nunca, pero los hechos no respaldan esto.
Esto es importante porque si queremos ayudar a las personas pobres que est�n m�s amenazadas por los desastres naturales, tenemos que reconocer que no se trata tanto de reducir las emisiones de carbono, sino de sacarlos de la pobreza.
La mejor manera de evaluar esto es examinar las muertes en el mundo por desastres naturales a lo largo del tiempo. En la base de datos de la Universidad de Oxford sobre las tasas de mortalidad por inundaciones, temperaturas extremas, sequ�as y tormentas, el promedio en la primera parte del siglo pasado fue de m�s de 13 muertos al a�o por cada 100.000 personas. Desde entonces, las tasas de mortalidad han disminuido un 97% a un nuevo m�nimo en la d�cada de 2010 de 0,38 por cada 100.000 personas.
La dram�tica disminuci�n se debe principalmente al desarrollo econ�mico que ayuda a las naciones a resistir las cat�strofes. Si eres rico como la Florida, un gran hurac�n podr�a causar mucho da�o a los edificios caros, pero mata a pocas personas y causa una mella temporal en la producci�n econ�mica. Si un hurac�n semejante golpea a un pa�s pobre como Filipinas o Guatemala, mata a muchos m�s y puede devastar la econom�a.
En resumen, el cambio clim�tico no es peor de lo que pens�bamos. Algunos indicadores son peores, pero algunos son mejores. Eso no significa que el calentamiento global no es una realidad o no es un problema. Definitivamente lo es. Pero el cuento que el clima mundial est� cambiando de mal a peor es alarmismo in�til, que nos impide centrarnos en soluciones inteligentes.
Un ambientalista bien intencionado podr�a argumentar que, puesto que el cambio clim�tico es una realidad, por qu� no reforzar la ret�rica y centrarse en las malas noticias para asegurarse de que el p�blico entienda su importancia. Pero, �no es eso lo que se ha hecho durante los �ltimos 20 a�os? El p�blico ha sido bombardeado con titulares dram�ticos y fotos apocal�pticas del cambio clim�tico y sus consecuencias. Sin embargo, a pesar de interminables sucesiones de cumbres del clima, las emisiones de carbono contin�an aumentando, sobre todo en pa�ses de r�pido desarrollo como India, China y muchos pa�ses africanos.
El alarmismo ha alentado la b�squeda de una pol�tica clim�tica unilateral consistente en tratar de reducir las emisiones de carbono mediante la subvenci�n de los parques e�licos y los paneles solares. Sin embargo, hoy en d�a, seg�n la Agencia Internacional de Energ�a, s�lo alrededor del 0.4% del consumo mundial de energ�a proviene de la energ�a solar fotovoltaica y las turbinas de viento. E incluso, con suposiciones excepcionalmente optimistas sobre el futuro despliegue de la energ�a e�lica y solar, la AIE prev� que estas formas de energ�a proporcionar�n un min�sculo 2.2% de la energ�a mundial en 2040.
En otras palabras, por lo menos durante las pr�ximas dos d�cadas, la energ�a solar y la energ�a e�lica son simplemente medidas costosas, para la tranquilidad de conciencia, que tendr�n un impacto clim�tico imperceptible. En su lugar, debemos centrarnos en la inversi�n en investigaci�n y desarrollo de la energ�a verde, incluyendo la nueva tecnolog�a de bater�as para almacenar y descargar energ�a solar y e�lica y reducir sus costos. Tambi�n necesitamos invertir y promover el crecimiento en las naciones m�s pobres del mundo, que son las que m�s sufren por los desastres naturales.
A pesar de los agoreros del cambio clim�tico, necesitamos urgentemente equilibrio si vamos a tomar decisiones sensatas y elegir la pol�tica clim�tica adecuada que puede ayudar a la humanidad lenta e inevitablemente a adaptarse al cambio clim�tico.
|