BARLAMENTOS
Los bolivianos pagarán el pato de la fiesta
Winston Estremadoiro.- Al retornar de Santa Cruz de la Sierra, donde el calor y la humedad se codearon con dos surcitos de lluvia y frescor, después de días añoré el aire acondicionado del clima cochabambino. Deduje que tal vez como consecuencia de los cambios climáticos, la regularidad otoñal en la tierra de Cañoto se muestra en el valle de Esteban Arce, en lo que llamaré un marabril de cuatro estaciones. No me refiero a gimoteos marítimos, sino a que en el fin de mes e inicios de abril, entre cerros verdes por las lluvias de locos enero y febrero, y un marzo que sigue colmatando ríos que sufrirán benianos con el agua al coto, se da un curioso junte de cuatro estaciones: frío otoñal al despertar, primavera en la mañana, verano caliente por la tarde, y noche rematada en gélida madrugada...