Mi�rcoles, 7 de enero de 2015
 

SIN FRONTERAS

CIA y compa��a

CIA y compa��a

Weimar Arandia.- Durante la Segunda Guerra Mundial, un notable fil�sofo austriaco caminaba junto a un estudiante ingl�s en la ciudad de Cambridge. La �ltima noticia de la guerra era el intento de asesinato de Adolf Hitler orquestado por los ingleses, seg�n la denuncia de los diarios alemanes. El joven reaccion� indignado ante la acusaci�n, argumentando que la nobleza de esp�ritu ingl�s no cuadraba con esas intenciones, aunque fuera el asesinato del l�der nazi.
El fil�sofo que se llamaba Ludwig Wittgenstein mir� al joven y le dijo que no era necesario estudiar sociolog�a para manejarse con ideas hechas y prejuicios colectivos, en otras palabras, que no se crea todo lo que dicen los peri�dicos y, peor a�n, que no reaccione como cualquier ciudadano de a pie haciendo referencia a supuestos comunes de que todos los ingleses eran buenos y todos los alemanes malos.
El imaginario pol�tico y social suele estar habitado por este tipo de ideas; por ejemplo, en tiempos actuales, que detr�s de las resquebrajaduras del partido gobernante est� la CIA, la agencia de inteligencia americana, que con un largo historial de intervenci�n en Am�rica Latina y el mundo tiene un oscuro renombre. En tiempos en los que el socialismo real era una amenaza para el sistema capitalista, las agencias de inteligencia tuvieron un rol estrat�gico de desestabilizaci�n pol�tica para impedir el avance tanto del bloque socialista como del capitalista en un mundo bipolar.
Despu�s con la emergencia del conflicto con los radicales isl�micos, gran parte de los esfuerzos de inteligencia de los pa�ses occidentales se han concentrado en desarticular grupos terroristas y posibles ataques como los sucedidos en la pasada d�cada.
En este contexto actual cabe preguntarse el inter�s que tuviera una agencia como la CIA en la desestabilizaci�n pol�tica en Bolivia y esta reflexi�n puede comenzar con una pregunta: �es una amenaza Bolivia para los Estados Unidos? Quien tenga la respuesta afirmativa tendr�a que fundamentar muy bien ante Wittgenstein.
Entrando en el detalle, �un candidato que se cree mejor que otro estar� influido o motivado por una directriz subversiva?, �la antipat�a que genera la soberbia de ex autoridades que buscan la reelecci�n estar� motivada por agentes infiltrados?, �la ambici�n de poder estar� generada por factores externos? Son varias preguntas que deber�n responderse con la mayor informaci�n posible para tener conclusiones que enriquezcan el debate y no sigan alimentando un debate basado en la especulaci�n.
Por mi parte considero que nada puede descartarse de antemano, pero tampoco debe admitirse como una verdad absoluta aunque sea enunciada por una alta autoridad nacional. Sin duda que temas como �ste se presentan como un gran desaf�o para el periodismo, que tiene un doble deber, primero de hallar pruebas sobre la presencia de la CIA en el territorio nacional y segundo de informar con la mayor precisi�n a la ciudadan�a.