Lunes, 19 de enero de 2015
 

D�RSENA DE PAPEL

Argentina para bolivianos

Argentina para bolivianos

Oscar D�az Arnau.- Los argentinos se han vuelto neurast�nicos: viven pendientes de la �sensaci�n t�rmica� �que en verano suele ser m�s alta que la �fr�a� temperatura de los term�metros� y, superados por el mero calor, se agobian de solo escuchar el dato que marca un exceso de humedad realmente insoportable. Ya casi no cultivan su �esta vez entendible� narcisismo por Bergoglio, al que vuelven de tanto en tanto para no abandonar su capacidad de asombro ante el fen�meno del desapego pontifical de Francisco, un Papa m�s hombre de pies en tierra y menos tintura celestial. Les aprieta el bolsillo y la pol�tica y sus cultores no ofrecen salidas: �con planes (bonos asistenciales varios) no alcanza�, parece ser la morajela argentina.
Como la sensaci�n t�rmica, a los argentinos les preocupa saberse inseguros por una delincuencia que, man�as aparte, se mueve a sus anchas por las calles de Buenos Aires. Los noticieros se llenan con las �entraderas� de delincuentes, el �caso Lola� (la chica muerta cuando caminaba por unas tranquilas playas uruguayas) y hechos cotidianos y tan ins�litos como el de un negocio robado en �26 oportunidades! o el de otro asaltado todos y cada uno de los d�as de una semana rematando con un viernes de triplete, o sea 10 veces en siete d�as. All�, el Dakar no tiene ni por asomo las repercusiones desproporcionadas de cada enero en Bolivia.
En el marco de la pol�tica y las aparentes democracias posmodernas, aun en gobiernos con un marcado car�cter autoritario es posible avanzar hacia una construcci�n de pa�s mejor. Verbigracia: Cristina abusa de su relaci�n con los medios pero ha permitido un m�s adecuado uso del canal estatal (TV P�blica) que, aunque todav�a lejos de la TVE espa�ola (ideal por ahora quim�rico en nuestras latitudes), sirve para ensalzar con contenidos de muy aceptable calidad los valores culturales en su pa�s.
Contrastando, Bolivia TV dedica una abrumadora cantidad de horas a las actividades rutinarias de Evo �que, dicho sea de paso, seg�n el mismo canal del Gobierno (no del Estado), se prepara para �recibir energ�a y sabidur�a ancestral�. Y bueno, no todo lo que brilla es oro: en Argentina informan con desesperante recurrencia sobre la seriec�sima aflicci�n presidencial de que las mascotas viajen en �primera clase� junto a sus amos, por supuesto, todos potenciales votantes.
Ninguna sociedad ha aprendido a vivir mejor que eligiendo a sus representantes ante los poderes p�blicos. Esto a pesar de que la costumbre de votar �con los obvios atributos de la democracia en contraposici�n a la dictadura� confirma una y otra vez la m�xima que dice: �cada pueblo tiene las autoridades que se merece�. Argentina es uno de esos pueblos sufridos por autoflagelaci�n y la padecen desde adentro millones de bolivianos, por cuyo esfuerzo tambi�n ese pa�s procura levantar cabeza todos los d�as en distintas urbes y el campo.
Salvo los necios ultrakirchneristas, los argentinos y sus coterr�neos bolivianos est�n conscientes de que la presidenta CFK ha dilapidado su oportunidad de manejar con �xito una de las econom�as por naturaleza mejor provistas del planeta. Cristina ha preferido liderar el �gobierno de la cuerda floja�, apostando no sin capricho por un peligroso equilibrio circense entre el d�lar blue, que roza las nubes de los �arbolitos� (cambistas) frente a las plazas de las principales capitales, y el de la cotizaci�n oficial.
Debido a la coyuntura econ�mica favorable al tenedor de d�lares, los bolivianos hacen turismo ahora en Argentina. Pero all� la vida es tan cara que lo que se gana en el cambio del d�lar �de arbolito�, se pierde en la caja de los supermercados.