Lunes, 9 de febrero de 2015
 

PAREMIOLOCOGI@

El proceso del terror

El proceso del terror

Arturo Y��ez Cortes.- Mi compa�ero de ruta intelectual como reza su gentil dedicatoria, el Doctor en Derecho por la Universitat de Valencia William Herrera A�ez, acaba de publicar su nuevo libro �El proceso del Terror. La verdad se impondr� (Editorial Kipus, Cbba, noviembre de 2014). En esta su nueva investigaci�n (la anterior �El estado de la justicia boliviana�, es muy esclarecedora para el tema), analiza los antecedentes y el proceso penal que por supuesto terrorismo � separatismo se sigue actualmente en Santa Cruz de la Sierra.
No se trata de una investigaci�n abordada desde una visi�n period�stica, cronol�gica o hist�rica, sino que el autor como abogado penalista ha tenido el acierto de analizar el caso terrorismo junto con sus inocultables antecedentes desde una perspectiva estrictamente jur�dica, a trav�s de la doctrina y jurisprudencia sobre la autor�a mediata por dominio de la organizaci�n o de los aparatos de poder, pasando por un an�lisis de la misma naturaleza de los elementos constitutivos del tipo penal de terrorismo en nuestro C�digo Penal � no existe el delito de separatismo, aunque algunos sostengan lo contrario- lo que le permite concluir, entre otros aspectos, que Rozsa y sus acompa�antes no formaron parte de un grupo terrorista, que el trillado caso terrorismo � separatismo fue fabricado por el gobierno para tomar el control pol�tico territorial de la media luna; que la ejecuci�n extrajudicial de Rozsa, Magyrosi y Dwyer fue fr�amente planificada y ejecutada por un grupo de �lite de la Polic�a boliviana, siendo el operativo ejecutado sin orden judicial para allanar el Hotel Las Am�ricas, sin la presencia del Fiscal �el huido Soza- y hasta borrando las grabaciones de seguridad del hotel, pese a que �en el mayor acto de adivinaci�n legal jam�s acaecido- el caso ya hab�a sido denunciado aproximadamente 15 d�as�antes de suceder.
De todo ese su valioso contenido, destaca por su relevancia y ese enfoque jur�dico, el rubro dedicado al an�lisis de esos hechos versus los elementos constitutivos del delito de terrorismo y los cap�tulos dedicados al an�lisis del tratamiento doctrinal y jurisprudencial de la autor�a mediata por dominio de la organizaci�n o de los aparatos de poder, que busca precisamente combatir la delincuencia gubernamental. De ah� se extrae, con base a la jurisprudencia internacional de los casos �Barrios Altos� y la �Cantuta� que juzg� la Corte Suprema de Justicia del Per� condenando a 25 a�os de c�rcel al ex presidente Fujimori, que en funci�n a nuestro art. 20 del C�digo Penal boliviano (es autor mediato el que dolosamente se sirve de otro como instrumento para la realizaci�n de delito) la ejecuci�n extrajudicial en el Hotel Las Am�ricas, podr�a penalmente atribuirse al actual Presidente y Vicepresidente de Bolivia, dada la existencia de una organizaci�n jer�rquica organizada (la polic�a nacional); el poder de mando del autor mediato sobre la misma; la desvinculaci�n de esa organizaci�n del derecho que act�o al margen del mismo (sin control fiscal o judicial, vulnerando la normativa aplicable) y la fungibilidad y predisposici�n de los autores directos para la realizaci�n del hecho. Incluso, esa misma doctrina de la autor�a mediata (llamada tambi�n �del hombre de atr�s�) ya fue usada jurisprudencialmente en Bolivia el 2011 para condenar a ministros y militares en el juicio de responsabilidades contra Gonzalo S�nchez de Lozada y el mismo razonamiento bien podr�a servir tambi�n para otros casos -a�n impunes- en los que �los hombres de atr�s� tomaron las decisiones determinantes para esos resultados, por ejemplo la masacre de La Calancha, evitando as� el actual estado de impunidad vigente, ya que como dec�a AUSTER: �Si la justicia existe, tiene que ser para todos; nadie puede quedar excluido; de lo contrario ya no ser�a justicia�.