S�bado, 14 de febrero de 2015
 
El fraude fiscal

El fraude fiscal

Waldo Ronald Torres Armas.- Tuvo que interponerse una Acci�n de Cumplimiento, la que el r�gimen tem�a perder, para que por fin convoque a preparar el Pacto Fiscal. Los gobiernos departamentales, en quienes la ciudadan�a hab�a confiado el desarrollo de la autonom�a, fueron indolentes al no exigir al gobierno central el cumplimiento del calendario que prev� la Ley Marco de Autonom�as respecto al Pacto Fiscal. Las gobernaciones se conformaron con el ejercicio de la �seudoautonom�a�; estaban contagiadas del centralismo ineficaz y les gustaba que las decisiones se tomaran en La Paz. El recentralismo dirig�a el fraude auton�mico por su �angustia de acaparamiento� para no perder el control econ�mico-financiero del Estado.
El real pleito auton�mico es el fiscal. La distribuci�n territorial del poder del Estado se efectiviza con recursos econ�micos y el no haberse aprobado los Estatutos Auton�micos no es pretexto para dilatar el acuerdo, tampoco se requiere modificar las competencias, solo hace falta voluntad pol�tica para aplicar lo que la Constituci�n consagra y faculta a las AA. Sin embargo, la miop�a pol�tica no es una regla de la democracia sino de la mala gesti�n, de quienes se resisten a negociar, de quienes se creen �due�os temporales del pa�s�. El hecho tiene un trasfondo doctrinario masista que hay que hacer expl�cito: la administraci�n se descentraliza un poquito, pero el poder jam�s, y el dinero estatal �es� el poder.
Esperemos que las �reglas del juego� del modelo de financiaci�n no sean decididas unilateralmente por el r�gimen, porque son reglas de todos, con plata de todos y para todos. Pacto significa: negociaci�n y decisi�n conjunta y el sistema debe ser voluntariamente aceptado por quienes tendr�n la responsabilidad de ejecutarlo, solo as� ser� estable. Si el �recentralismo�, que gu�a hoy la acci�n autoritaria del poder, impone el Pacto, seguir� pecando de lo mismo: diagn�stico equivocado, terapia fallida y recetario desastroso, insensible a las necesidades, lo que terminar� en ingobernabilidad. Le llamar�n Pacto y no lo ser�: ser� una decisi�n unilateral y desp�tica, y nada m�s. En lugar de resolver problemas, los agravar� y abrir� paso a la eclosi�n de las plurinacionalidades. El Gobierno, sin saberlo, estar� promoviendo soberanismos.
La futura Comisi�n Nacional debe convertirse en el leg�timo decisor de las pol�ticas p�blicas referidas a la autonom�a. La existencia del Ministerio de Autonom�as ya no tendr� sentido ni beneficio para el pa�s; al duplicar la burocracia y las funciones, quedar� reducido al intrascendente papel de repetir pol�ticas estatales en �mbitos con frecuencia residuales.
Mientras no exista un Pacto Fiscal admitido por todos, la autonom�a no es m�s que un fraude demag�gico.