CARTUCHOS DE HARINA
�Aqu� ya no mandan los gringos, mandan los indios�
Gonzalo Mendieta Romero.- Podr�a tomar una actitud mala leche y tildar de �teatrales� los actos de posesi�n del Presidente. Por ejemplo, en Tiwanacu la narrativa de los estrategas del Gobierno fue, otra vez: �esta posesi�n es un destino hist�rico, la culminaci�n de un periplo de siglos�. Pero las bromas del Presidente con quienes lo felicitaban en el atrio del templete no daban el tono �pico apropiado, para pesar de los escen�grafos oficiales que quisieran, en el talante del protagonista principal, la gravedad de la pel�cula Acorazado Potemkin...